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Un defensor del imperialismo no es un representante de la Diáspora

kipling

En la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín de este año se conmemora a las diásporas y al mismo tiempo la obra de un autor que defendió el imperialismo.

Hay que volver a hablar de Rudyard Kipling, escritor inglés que ganó el nobel de literatura en 1907 y que hoy es parte importante en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín 2020, con dos libros (la adaptación al imaginario de Medellín del Libro de la Selva y la publicación del segundo libro de la fiesta que consta este año de 12 cuentos del escritor inglés), además de no pocas conferencias y talleres sobre su vida y obra, pero hay que volver a hablar de Kipling pues parece que se ha olvidado que en su vida y obra defendió el imperialismo.

 

Quizás Disney ha endulzado demasiado la obra de Kipling, quien fue un reconocido defensor del imperialismo británico y del imperialismo en general, y es por esto que se cometen estas contradicciones, mientras se conmemoran las diásporas se enaltece la obra de un reconocido defensor del imperialismo.

 

Pero vamos por partes, aunque las diásporas pueden hacer referencia a muchas cosas que van desde el propio éxodo que significa mudarse de casa, o los viajes que se pueden hacer leyendo, también hay algunas reconocidas diásporas como la judía, la palestina o la africana que son menos alegres y que se legitimaron en el pensamiento de superioridad de grandes naciones, “lo característico de un sistema imperial es que domina a otro país pues lo desarraiga de su riqueza económica; de su cultura que incluye el lenguaje, la religión y todo el acervo que una etnia, una comunidad, un pueblo forjado a lo largo de su historia y se le impone de manera violenta otra visión del mundo”, afirma William Mina quien es profesor del programa de Ciencia Política del Universidad del Cauca.

Imperio británico

 

Algunas estimaciones afirman que 12 millones de esclavizados fueron llevados de África a América en más de 300 años. Uno de los imperios que sacó mayor beneficio de este comercio fue el Británico, “Inglaterra fue la nación que más esclavos transportó en el siglo XVIII. Londres fue el principal puerto esclavista desde mediados del siglo XVIII hasta aproximadamente la década de 1720, cuando la actividad del tráfico inglés corría principalmente a cargo de la Royal African Company”, se afirma en el libro Cuatro siglos de esclavitud trasatlántica, parte del poderío del imperio que exaltó Kipling se debió al comercio esclavista, aunque ese país declaró Ley de abolición de la esclavitud en 1833.

 

El imperialismo no sólo impone el pensamiento y cosmovisión del mundo a una cultura subyugada sino que la considera inferior, discursivamente “son los salvajes que hay que salvar” y este pensamiento no solo lo explora Kipling en privado, lo hace frecuentemente en sus obras. El libro de la Selva ha sido interpretado como una clara visión imperialista: “Para una parte de la literatura, Mowgli es un protagonista que reproduce la matriz ideológica del imperialismo británico. Por ejemplo, para Randall (1998, p. 106), la historia de la jungla de Mowgli repite, de una manera ideal, la historia de la presencia británica en la India: un débil y valiente recién llegado se establece en la sociedad de la selva, la reorganiza a su alrededor, y emerge como su amo”, así lo señala Gonzalo Luciano Bailo, pero claro que esto es solo una interpretación.

 

 

 

Más claro fue Kipling en otros textos menos infantiles donde no hay tanto espacio para interpretar. En 1897, para celebrar el Jubileo de Diamante de la Reina Victoria, Kipling le dedicó el poema Recessional que hace una alabanza al papel del imperio por esos “salvajes o razas menores sin ley”. Pero un año después escribió un texto aún más revelador: The White Man´s Burden, que es traducido como La carga del hombre blanco:
Llevad la carga del Hombre Blanco-

Las salvajes guerras por la paz—
Llenad la boca del Hambre,
Y ordenad el cese de la enfermedad;
Y cuando vuestro objetivo esté más cerca
(El fin buscado para otros)
Contemplad a la pereza e ignorancia salvaje
Llevar toda vuestra esperanza hacia la nada

 

Algunas personas afirman que cada quien es hijo de su época, que escritores como Kipling deben pensarse en su contexto, pero contemporáneos del autor nacido en Bombay tenían una posición antiimperialista como el Estadounidense Mark Twain, “la función de un intelectual, de un escritor, es ser demoledor con ese tipo de imaginarios y representaciones sociales como dictaduras, totalitarismo, caudillismos”, reconoce El profesor William Mina.

 

Ninguna persona es del agrado de todos y hay que señealar que Kipling tuvo una prosa envidiable y hasta vió primero los peligros del tolitarismo, pero hay que decir que fue un hecho contradictorio que en el mismo año en que se conmemora a las Diásporas en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín el autor escogido para una sección tan importante como es el cuentico amarillo, sea un autor que defendió el imperialismo. Rudyard Kipling no es un autor que represente la diáspora, o por lo menos no a la Diáspora Africana.

Cuatro siglos de esclavitud trasatlántica 

Naturaleza y Derecho en “El Libro de la Selva” de Rudyard Kipling

Los discursos de la colonización en la época del “imperialismo

 

Fotografía portada: Caricatura The White Man’s Burden -Victor GIllam 1899

Fotografía: Gran Mogol II

 

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