Del 29 de septiembre al 23 de octubre Participa de nuestro premio Contar lo Nuestro

imagen de la publicación

Un lugar para el cabello afro en Bogotá ¡es una realidad con Pelo Bueno!

Cirle Tatis Arzuza, comunicadora social de profesión, YouTuber, Influencer, creadora de la marca Pelo Bueno y  empresaria del cabello afro-rizado inauguró el pasado 18 de marzo el centro de experiencia capilar en Bogotá, Colombia.

 

Empezó grabando videos para YouTube y nunca se imaginó que llegaría a convertirse en un referente nacional e internacional de la estética capilar a través de la aceptación de los crespos, del cabello afro. Hace más de cinco años en el barrio Olaya de Cartagena, esta mujer negra pasaba por lo que conocemos como proceso de transición y pensó que tal vez sus dudas, aprendizajes y experiencias frente a la identidad podría compartirlas con otras mujeres que como ella querían el regreso a lo natural.

 

Sus videos empezaron a popularizarse, o mejor dicho a ´viralizarse´, y estoy segura que ninguna mujer ha pasado por la transición, sin toparse con uno de los auténticos y representativos contenidos de Cirle, donde su manera de ser, de hablar, de vivir la vida y con su costeñidad a flor de piel,  la han llevado a conquistar una audiencia de miles y miles de seguidores.

 

Como muchos profesionales recién egresados, Cirle salió de la universidad y se topó con el desempleo, luego logró vincularse; pero el trabajo de esa época no la hacía feliz, así que tomó la mejor decisión de su vida, renunciar y comenzar su camino en ´búsqueda de la felicidad´. 

 

 

Los tarritos de aceite los repartía no en moto, sino de buseta en buseta, entregando hasta 5 pedidos al día. Luego la contactaban para cortar los cabellos en transición y ella comenzaba a atender a sus primeras ´clientas´ que en realidad eran esas ´CiberFans´ que conectaron con su historia.

 

“Cuando yo empecé no tenía nada, ni un peso, ni siquiera la credibilidad de las personas cercanas, nunca logré un crédito bancario, que alguien lo hiciera por mí ni siquiera mis papás, y yo literal con las uñas lo empecé a hacer. Me conseguí una silla rimax, las tijeras y en la sala de la casa de mis papás sin permiso de ellos empecé a cortar cabellos. Mi mayor consejo es arrancar con lo que sea, se vale iniciar de cero, lo que más se necesita es confianza, creer en lo que uno es y pelen la cara (risas), es decir toca puertas así te digan que no”.

 

“De Bogotá hasta Cartagena pa´ que me corten el pelo en una silla rimax” 

Publicidad

Luz Elena Thompson  viajó de Bogotá a Cartagena para recibir de las manos de Cirle la transformación capilar, su nueva yo y reinvidicarse con su cabello. “Estoy muy emocionada, cuando yo la conocí, Cirle no era la persona que es hoy con tanto reconocimiento, ella vivía en la casa de su mamá y en un barrio relativamente humilde, mientras ella me cortaba el cabello me dijo que su sueño era tener un sitio de cabello crespo, es emocionante saber que alguien te declara un sueño y ver que esa persona lo cumple”, finaliza Luz Elena.

¡Ya nos encontramos listos para la tercera versión del diplomado Contar lo Nuestro! ¿Ya te inscribiste? Hazlo aquí

 

Con una importante inversión, pero sobre todo la experiencia acumulada del trabajo que ya han tenido en Cartagena, donde todo se originó, Pelo Bueno marca un hito en la historia de los emprendimientos negros, dando un salto escalonado de pasar a ser emprendimiento a empresa, donde su pilar fundamental está en crear oportunidades dignas de trabajo para cada una de las mujeres que allí laboran y en seguir generando cambios de vida a través del amor propio.

 

 

Pelo Bueno se ha pensado todo, no solo el concepto del salón que pretende tener un pedacito del caribe en Bogotá; sus lámparas de sombrero vueltiao, mecedoras de hoja de plátano, las estanterías que son la representación de las olas del mar, el azul y el verde marino, recuerdan a Cartagena, junto  al posicionamiento de marca, la publicidad, y no menos importante la fidelidad de sus trabajadoras, quienes cuentan con un salario fijo estable y además reciben comisiones de venta por la superación de las metas alcanzadas de manera mensual y comisiones individuales por los servicios. “No es lo mismo generar empleo a generar estabilidad económica, para nosotros ha sido un reto, porque cuando emprendes y te conviertes en una empresa empiezan a llegar impuestos, todo es más caro, pero para nosotros es importante que la gente esté bien y estamos hoy aquí porque nuestra gente está bien”, puntualiza Cirle.

 

 

Con una “Satisfacción plena” Cirle cortó la cinta roja que dio entrada a mujeres, hombres, niñas y niños a un espacio que a través de sus servicios profesionales y especializados en todo tipo de texturas afro, crespas y rizadas, brinda lo que en la capital bogotana aún era complejo encontrar, un espacio donde consentir nuestras estéticas propias. 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Revista Vive Afro (@viveafro)

Cortes, hidrataciones, color, productos pero sobre todo educación y herramientas para cuidar nuestro cabello es lo que encontramos en el Centro de Experiencias Pelo Bueno, un lugar “para que las mujeres decidan sobre su cuerpo y también sobre su pelo, que si al final quieren alisarse sea por una decisión autónoma y no por desconocimiento”, finaliza Cirle con un brillo de alegría en sus ojos.

 

Un equipo poderoso, liderado por Cirle Arzuza que sin “tanta parla y sin tanto cuento” han demostrado que ¡sí se puede!

 

Fotografías: redes sociales de Cirle Arzuza y Pelo Bueno

 

CATEGORÍAS

emprende

Recomendados

Sky Stephens y su amor por el turismo en San Andrés

RECOMENDADOS / 9 de febrero de 2021

“Por medio del turismo podemos hacer que la gente conozca la verdadera San Andrés, que no solo . . .

Si no te ven no vendes, ¡pon tu negocio en el mapa digital!

RECOMENDADOS / 24 de febrero de 2021

En el emprendimiento, cuando parece que todos hacen más de lo mismo hay que buscar estrategias ef . . .

Rumba, cultura y ciudad

RECOMENDADOS / 13 de enero de 2021

“Hacer eventos es una cuestión milenaria, entonces no es tanto innovar, sino darle un plus, ah . . .