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¿Por qué es importante que Vive Afro exista?

por qué 7 Teresa asprilla

¿Por qué son necesarias las acciones afirmativas con enfoque étnico diferencial? Una breve guía para no seguir justificando el racismo con sandeces.

 

Hace un par de días, veía en las stories de una amiga en Instagram que alguien le reprochaba la idea de crear una feria de emprendimientos que fuese inclusiva y en la que cupieran personas racializadas, comunidad LGBTIQ+ y demás poblaciones históricamente excluidas.  Y la respuesta de muchxs fue que hacer una feria solo  de gente negra era racista. Y que ellxs “no ven el color” de la gente porque esto nada tiene que ver con sus capacidades y que la raza no existe. Negando con ello la estructuralidad tan condicionante del racismo, y escudándose en la típica excusa del racismo a la inversa.

 

Imagínense esto: por más de 4 siglos se segregó, esclavizó, humilló y excluyó a todo un grupo poblacional. Las personas negras que fueron secuestradas de África y obligadas a trabajar forzadamente por el resto de sus vidas en América llegaron en su descendencia a la exclusión de la que fueron víctimas por el simple hecho de haber nacido como eran. Y en este asunto, la construcción de una noción de raza, se corresponde con el orden socio-económico colonial, sobre cuyos cimientos se erige el sistema capitalista moderno.

 

Es por esto que la raza debe ser entendida como eso: un constructo social que justifica de múltiples maneras la exclusión y la asignación de diversos beneficios a la personas basándose en un ideal  de clase, que a su vez está fundamentado en una pigmentocracia colorista. En ese sentido, la estructuralidad del racismo tiene que ver con el sistema de oportunidades que se crearon alrededor de sostener la empresa colonialista, imperialista y extractivista que puso al norte global en los lugares de “civilización” y “desarrollo” (visión reducidamente occidental) que ostentan. Y todo esto a costa del saqueo y la explotación sistemática de vidas y recursos en el resto del mundo.

 

Más allá de la falacia argumentativa que supone intentar desmontar el racismo basado meramente en preceptos científicos, que demostraron la nulidad del concepto biológicamente hablando (hace ya algún tiempo, pero no el suficiente); la lucha antirracista tiene que ver con la recuperación y reivindicación de todos esos espacios de representación, acción, decisión y poder que nos han sido arrebatados tanto a nuestrxs ancestrxs, como a quienes aún al día de hoy, sufren las consecuencias de la exclusión en términos raciales.

 

En ese orden de ideas, cada una de las acciones afirmativas que puedan darse son pertinentes, y más que eso, necesarias. Y con acciones afirmativas nos referimos a todo: desde replantearnos las representaciones que encasillan a las personas en estereotipos racistas, hasta  una profunda reconfiguración del sistema de oportunidades vitales que permitan la movilidad y el ascenso social de cada unx de lxs miembrxs en un territorio. Acciones que, por lo demás, están consignadas en el orden constitucional del país (art. 7 Constitución Política de Colombia, 1991) y se fundamentan en un marco legal vigente (Ley 70 de negritudes de 1993). 

 

Lanzar afirmaciones del tipo “es que el color de una persona no define sus capacidades”, “La raza no tiene nada que ver” o el muy romántico pero dañino “es que el alma no tiene color”, es de un desconocimiento y un atrevimiento sin límites. La idea del mestizaje, en cuanto a la noción romantizada de “un encuentro de razas” despolitiza y le resta fuerza al discurso; y nos vende la imagen de un sistema en igualdad de condiciones producto de un cruce racial y cultural, que si bien existió, se dio en los términos del abuso, la violencia, la esclavización y el exterminio.

 

Además de esto, otro asunto problemático del mestizaje es que niega, esconde y maquilla la realidad de cientos de personas que viven en la desigualdad, la pobreza y la falta de oportunidades. O, ¿es que ustedes creen que la miseria y el hambre en la Guajira, cuya población es mayoritariamente indígena, es una mera, merísima casualidad? ¿Y qué me dicen del Chocó, a donde llegó una pandemia mortal antes que su primera cama de cuidados intensivos en un hospital desvencijado, a cuyo personal se les deben muchos meses de trabajo? Y eso que no puedo referirme a otras periferias del país porque es como si no existieran: ¡Nadie sabe sobre la vida de la gente en lugares como el departamento del Vichada o de San Andrés!

 

No, gente, esto no se trata de que si no eres negro no entras a jugar. Esto es real, una problemática multidimensional que condiciona la vida de seres humanos que viven al límite de solucionar un día a la vez, mientras las escasas oportunidades se quedan en el centro. Un centro blanco, hetero-patriarcal y eurocentrado en el que se fundamenta el orden de los países, que aspiran a cumplir con las nociones civilizatorias que el norte global impuso, aunque éstas no tengan espacio para la diversidad y la satisfacción de sus necesidades especiales dentro de ellas.

 

Por otro lado, decir que el asunto de las acciones afirmativas es racista, pone de manifiesto la ignorancia que se maneja sobre este tema, puesto que un grupo oprimido no se encuentra jamás en las instancias de poder que definen al sistema ni sus condiciones. Puede que sea discriminatorio, sí, pero sobre eso ya les hablé en otra entrada. Por lo demás, no está de sobra recordarles que el racismo a la inversa no existe, amiguitos…

 

En fin, si no saben de esto, investiguen, indaguen, pregunten… En estas épocas de acceso a la información, utilicen su tiempo y sus recursos para intentar desmontar sus sistemas de pensamiento que se encuentran ahí bien comoditos, en su pereza racista. Pero no sigan de payasitos hablando de lo que no saben, porque al mismo tiempo están justificando el racismo que sigue poniendo millones de vidas en riesgo. 

 

Y mientras tanto, bueno, seguiré pasando por aquí para incomodarles un rato sobre estas cosas que, en definitiva, alguien las tiene que decir.

 

Ya pueden seguir con sus vidas. Les amo y gracias por leer.

 

Pd: Gracias a Vanessa Márquez y a todo el equipo de la Revista Vive Afro por este espacio donde puedo venir a molestarles. Y de paso, ¡mil felicitaciones por el aniversario número 7 de la revista! Este es el tipo de acciones afirmativas de las que les hablo en esta entrada. ¡Que sean muchos años más! 

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

 

Lee otras columnas de Teresa Asprilla 

Este articulo se encuentra en nuestra edición especial  que celebra los 7 años de Vive Afro

 

Fotografía: Instagram Teresa Asprilla

 

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