¿Quién no se siente orgulloso de su color de piel? ¿A quién le gustaría volver a nacer y tener otros ojos, otro cabello, o tal vez otro cuerpo? ¿Defendemos a capa y a espada nuestro ser, nuestra vida y nuestra dignidad?

 

Debo comenzar diciéndoles que si yo hubiese nacido blanca me sentiría muy orgullosa de ello, y es que, cómo no sentir orgullo de una piel que no tiene estigmatizaciones sociales, que no es perseguida por la policía por el simple hecho de tener un color de piel diferente, ¡estaría muy orgullosa sin duda! Porque sabría que puedo arrendar un apartamento o una casa sin ninguna dificultad, sin la recriminación o la preocupación de que no me la arrienden porque muy seguramente no pagaré cumplido, haré muchas fiestas y no dejaré dormir a mis vecinos. (Es lo que piensan la mayoría de propietarios al momento de arrendar vivienda a personas negras).

 

Es una ventaja ser blanca(o) en una sociedad superficial y vacía, en una sociedad que te castiga por ser diferente y por pensar diferente. La ventaja no solo viene por tener privilegios, esto va más allá…solo el hecho de no ser discriminado ya es un punto a favor. Pero, yo no soy blanca, soy una mujer negra y sí, me siento muy orgullosa de serlo.

 

Muchas mujeres blancas me han dicho: “Que lindo tu cabello afro, me gustaría tener el mío así” y los hombres blancos no se quedan atrás, hay unos que dicen: “me gustan las morenitas como tú” “las mujeres de tu raza son muy bellas, tienen un cuerpazo” y la pregunta del millón “¿Es verdad que si uno está con una mujer negra va al cielo”? ¿Los hombres negros la tienen grande..? y así podría decir muchas cosas más que suelen decirnos por el hecho de ser negros (a). (Ver: ‘¡No me llamo negrita!)

 

Lo cierto es que, quienes nos dicen “que bonito tu cabello” no tienen ni idea lo que significa tener y llevar nuestro cabello afro natural en una sociedad que rechaza nuestra identidad como mujeres negras, que hipersexualizan nuestros cuerpos, que nos ven como seres extraños traídos del más allá, que aman nuestros territorios, nuestra música, nuestro folclor, nuestra gastronomía pero no nuestra persona… en fin, la hipocresía..

 

Tal vez estén tratando de hacer un cumplido por nuestro cabello afro, que es genial, versátil y diferente, pero hay una carga asociada a él que nunca entenderán del todo. Aún así, con tantos estigmas, racismo y discriminación estoy orgullosa de ser negra, orgullosa de mis raíces, orgullosa de donde vengo, orgullosa de llevar mi identidad a donde quiera que voy, orgullosa de mis caderas anchas, mi nariz chata, mis dientes blancos, mi cabello afro y mi piel negra. (Ver: ‘¡Negra, pero bonita!)

 

Me siento orgullosa de ser negra, ¿Es una proclamación racista por mi parte? ¡Nunca! Teniendo en cuenta el juego de roles de ‘opresores y oprimidos’, mostrarse hoy en día orgulloso de ser negro en una sociedad diseñada por y para personas blancas es una verdadera hazaña.

 

Las constantes situaciones de racismo y discriminación hacia nuestras gentes, me hace pensar que un simple cambio en el color de piel bastaría para eliminar de golpe estos hechos negativos para nuestra vida. Hay personas negras que en algún momento de sus vidas han deseado intercambiar su identidad racial. Me pasó un día en una de las tantas charlas sobre identidad que daba en un colegio, una niña de más o menos 10 años me abordó y me preguntó: “¿Por qué es tan difícil cuando se es negro”?…

 

Esa pregunta retumbó en mi interior como una marimba y llegó a lo más profundo de mi corazón y de mi ser. Debo aceptar que no supe cómo responderle… solo la abracé muy fuerte, creo que con ese abrazo le hice entender que no estaba sola en esta lucha.

 

Sentirse orgulloso del color de piel cuando es objeto de discriminación es otra forma más de combate político, una forma de resistir a la intolerancia  y de salvaguardar la diversidad ante quienes buscan aplicar la teoría del «solo puede quedar uno».

 

¿Puede usted estar orgulloso de ser blanco, amarillo, negro o azul? ¡Claro que sí! ¿Tiene las mismas implicaciones? ¡Claro que no! Reivindicar el orgullo de ser blanco es otra manera de proclamar la superioridad de una raza en la sociedad frente a los que son discriminados por su color de piel.

 

No obstante, sea del color que sea, lo que importa es respetar la diferencia, aceptar al otro u otra como lo que es; un ser humano con cualidades y defectos, no somos perfectos. Somos pasajeros en este tren de la vida, solo esperamos llegar al vagón de la igualdad, la esperanza y la paz.

 

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*Fotografías: Cortesía