Plaza de mercado

La Plaza de Mercado Alameda, en el Centro de Cali, se ha convertido en parte fundamental de la cohesión social de la ciudad;  es por esto que es normal que quienes le tienen aprecio se preocupen cuando se anuncia un plan de remodelación. 

La Alcaldía anunció, a mediados de este año, que  pretende hacer una remodelación, que ahora es más  una sustitución en toda regla de esta importante plaza de mercado. Gracias a una postulación de recursos que propone el DPS (Departamento para la Prosperidad Social), la Alcaldía pretende recibir 30 mil millones de pesos para realizar un nuevo edificio.

“Vamos a buscar que haya un nuevo edificio que refleje los valores culturales, históricos e identitarios  de la Galería Alameda existente; la edificación actual no cumple con las normas técnicas y por eso tiene que ser sustituida”. Afirmó Roy Alejandro Barreras, Director del Departamento Administrativo de Planeación Municipal​ de Cali.

Hasta hace unos meses, todavía quedaba en duda el alcance de este proyecto. Los medios de comunicación informaban de un mejoramiento de las vías de acceso, los parqueaderos y andenes  y hasta el alcalde resaltaba su valor patrimonial.

“Para la Administración del médico Jorge Iván Ospina, esta plaza es un bien de uso público, patrimonio de los caleños, inembargable, cuya vocación principal es plaza de mercado y por lo tanto su mejoramiento o modernización es y seguirá siendo así”. Es una parte del comunicado que sacó la Alcaldía en agosto. 

 

Para la Alcaldía, el valor patrimonial de La Plaza Alameda se centra en las dinámicas y no en el espacio. “Entendemos que más que lo material, más que el edificio existente lo importante es la dinámica cultural, la interacción, la zonificación, la manera en en que están ubicados; la experiencia cultural es lo que se quiere preservar”. Es lo que afirma el Director de Planeación; que resalta que el diseño del nuevo edificio se ha realizado en consenso con quienes habitan la Plaza Alameda. 

Pero la discusión con una parte de la ciudadanía se centra en ese valor patrimonial de este edificio. Para La Liga de Consumo Consciente; un grupo de personas con diferentes perfiles que se han organizado para defender este espacio, el patrimonio material está relacionado con el patrimonio inmaterial, pues las dinámicas y procesos sociales no ocurren en el vacío.

“Existe una idea de progreso que es muy aceptada en nuestras sociedades. Pensamos que entre más tecnológico, más moderno se vea algo va a ser mejor. Es sobre esta idea que se diseña una nueva plaza, una en la que se asume el terreno como un lote vacío; pero ese es el principal problema, el lote no está vacío. Existe una estructura que tiene años y que conserva la historia de las familias que han hecho de la Plaza su modo de vida o su lugar para adquirir sus alimentos; e incluso es un lugar para ir a comerlos.” Afirman las investigadoras  Jenny Peña y Mónica Chavarro, quienes hacen parte de La Liga de Consumo Consciente.

 

La Plaza Alameda  necesita una remodelación, y es más que solo pintura, esto lo reconoce  La Liga de Consumo Consciente, pero lo que no está en discusión para ellos, es perder el valor histórico, cultural y social  de este lugar.

Cada una de las plazas de mercado contribuye a garantizar la seguridad alimentaria de los habitantes de Cali. Así mismo, la Plaza de Mercado Alameda es tradición de la ciudad, de nuestras familias, donde se ha construido nuestra historia, por lo tanto es símbolo de caleñidad. Es un bien público de los caleños,  tiene reconocimiento nacional y es un patrimonio que debe conservarse. Es un lugar que sentimos como propio”. Sentencian Jenny Peña y Mónica Chavarro.

Historia de la Plaza Alameda

Las plazas de mercado, especialmente en Latinoamérica, son de suma importancia en la construcción de identidad;  son el origen y centro de un gran encuentro cultural gastronómico, social, comercial, político y religioso.

La Plaza Alameda, o Galería Alameda, tiene cerca de 70 años de historia. En los años 50 del siglo XX, los campesinos llegaban a los terrenos donde hoy se ubica la plaza para vender sus productos; también llegaba gente de Buenaventura que montaba puestos  callejeros en donde vendían ceviche.

Los primeros vendedores extendían los mercados sobre el piso, y si algo quedaba, lo guardaban en las casas vecinas pagando 20 o 50 centavos, luego se hicieron toldos y posteriormente ranchos. En 1970, cerca de los Juegos Panamericanos,  se levanta la mayor parte de la edificación de la plaza; y se organiza el pabellón de carnes, así mismo se consolida durante la gerencia de las Empresas Municipales del doctor Hernán Borrero Urrutia (1968 – 1973).

“En cuanto a su manejo, desde el inicio hasta 1962, las plazas de mercado estaban a cargo de la Alcaldía de Cali; no obstante, después de 1967 se traslada el manejo a la empresa EMSIRVA. A partir de 1994, la Alameda y las demás plazas de la ciudad transformaron su funcionamiento administrativo y se constituyen asociaciones para administrarlas, en el caso de Alameda se creó la asociación de comerciantes, arrendatarios y adjudicatarios de la Galería Alameda, ASOALAMEDA”. Afirman Jenny Peña y Mónica Chavarro, quienes hacen parte de La Liga de Consumo Consciente.

¿Y ahora qué sigue?

Para personas como Jenny Peña y Mónica Chavarro, una de las primeras acciones para detener este cambio de la Plaza Alameda fue la conformación de la Liga de Consumo; desde allí se han organizado para hacer acompañamiento a este proceso. Ellos han  realizado un proceso de comunicaciones por redes sociales, además de mostrar su postura en diferentes eventos; y en la actualidad están en un proceso de recolección de firmas para hacer una solicitud al Alcalde  y hacer este proceso más participativo; que involucre a los consumidores y no solo quedarse con la opinión de los comerciantes.  

La respuesta del DPS se espera antes de finalizar el año y dependiendo de la adjudicación del contrato, el proyecto comenzaría en el primer semestre de 2021; pero si la respuesta es negativa, esta nueva plaza peligrará ya que la administración local no tendría los recursos para hacerla; aunque no se descarta buscar otros medios de financiación.

 

Fotografía: Diario Occidente