Martes, 19 May 2020

S.O.S por Tumaco

Para comenzar, debo decir que soy orgullosamente de Tumaco, llamado también la “Perla del Pacífico” puesto que ahí se encontró una perla preciosa catalogada como la más grande encontrada en el mundo.

Por: Ginna Litceth Ramos Castillo* 

Tumaqueña y Abogada Orgullosamente Afrodescendiente

 

El municipio de Tumaco Nariño tiene cerca de 200 mil habitantes, con predominio afrocolombiano (88,8%) e indígena (5,1%). Los habitantes de la zona urbana que son aproximadamente el 48,74% viven con necesidades básicas insatisfechas (NBI) y el 16,73% en condiciones de miseria.

 

Publicidad

BANNER ROOTS

 

Los tumaqueños luchan para salir de la miseria, causada por el abandono histórico de los gobiernos de turno. Mi amada tierra se levanta día a día tratando de dejar atrás los más de 200 asesinatos por año y el primer puesto como el municipio con más baja educación de todo el territorio colombiano, es por ello que marcar la diferencia, implica para muchos tumaqueños como yo, desplazarse a otros municipios en busca de mejores oportunidades. El conflicto armado y la creciente brecha de desigualdad social me obligaron a dejar mi tierra, pero no mis raíces.

 

Tumaco se hunde cada vez más por la violencia. Actualmente es el municipio del país con más cultivos de coca, los homicidios están a la orden del día, la tasa de muertes violentas en la “Perla del Pacífico” es de 100 a 1000, mientras que el promedio nacional es de 25 a 1000 y las bandas criminales se disputan el territorio y los “negocios”. El desempleo es total y la mayoría de los jóvenes se rebuscan la vida como pueden, entre el temor y la violencia.

 

Lo que refleja Tumaco, es la falta de capacidad del Estado para resolver las necesidades básicas de su población, lo que se expresa en la precariedad de los indicadores de desarrollo del municipio. El Estado debe actuar en la resolución de los conflictos de manera integral y no solo con la presencia militar, que además está superada por los actores violentos irregulares.

 

Actualmente, como si fuera poco, los tumaqueños luchan con un virus que les está arrebatando la vida. Con más de 200.000 habitantes y buena parte de su población en la pobreza y con penurias, Tumaco es el lugar perfecto para que el coronavirus se propague, siendo un riesgo para quienes deambulan sin oficio, que viven del rebusque, de lo que puedan vender en las calles, porque comer tres veces al día no está en su presupuesto. (Ver: 'La Costa Pacífica en tiempos de Coronavirus')

 

Lo dicho hasta aquí supone que el nivel de desempleo en Tumaco es superior a las tasas del resto de los municipios colombianos. El 90% de los porteños vive de la informalidad y el restante 10% del sector privado y de lo poco o nada que hay en la administración pública.

 

En las noticias se habla del mal comportamiento de los tumaqueños frente a la pandemia. Tumaco se ha convertido en un municipio sin Dios ni ley y el riesgo ha aumentado, porque como la misma alcaldesa María Emilsen Angulo lo reconoció, la “población no ha entendido la importancia de usar los elementos de protección, como el tapabocas, guardar los dos metros de distancia si se está en la calle y evitar puntos de aglomeración.” (Ver: 'La salud en Tumaco: una tragedia anunciada')

 

Según el Instituto Nacional de Salud, en Tumaco se ha incrementado de manera exponencial el número de contagios y hasta el 14 de mayo la cifra oscilaba entre los 160 contagiados, el mayor número en el departamento de Nariño, desde cuando empezó el aislamiento obligatorio decretado por el Gobierno Nacional. La situación se agrava porque los dos únicos hospitales de la “Perla del Pacífico”, que son para la atención a pacientes de mediana complejidad, no son suficientes para los casos de Covid-19 en Tumaco, donde se agrupa cerca de la mitad de todos los pacientes del departamento de Nariño.

 

Con todo lo anterior, me atrevo a decir que lo que en realidad está matando a los tumaqueños, además de la pandemia, es la falta de oportunidades laborales para poder mitigar la pobreza extrema en la que la población habita. A causa de ello, los tumaqueños no tienen otro remedio que salir de sus casas al “rebusque” para vivir y no solo en tiempos de pandemia, esto ha sido siempre, mientras el “quédate en casa” es solo una frase privilegiada para algunos. (Ver: '¿Cómo está la situación actual del COVID-19 en el Pacífico colombiano?')

 

En definitiva, falta la presencia del Estado en Tumaco, porque Colombia no es solo Bogotá, Medellín o Cartagena. En medio de este panorama las instituciones son débiles, el Estado parece no tener estrategias efectivas y una corrupción endémica se pasea por el municipio. Los tumaqueños han perdido la fe en que su situación pueda cambiar algún día. La confianza y la esperanza de los tumaqueños son valores tan insuficientes como el Estado mismo.

  

Ver más columnas de Ginna Litceth

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación. 

 

 

 *Fotografías: Cortesía

Lea También

  • ¡Se despierta interés de la auditoría forense en el Pacífico colombiano!

    El impacto y entendimiento del fenómeno de la corrupción pre y post Covid-19 en el Pacífico colombiano, será trascendental para avanzar en políticas de desarrollo económico y social.

  • Así fue el lanzamiento del documental 'Murebe'

    El documental Murebe: Mujeres Resistentes de Bellavista – Bojayá, fue estrenado el 21 de mayo por el canal Telepacífico y Origen Channel, en Vive Afro te traemos los detalles.

  • Afro Legends presenta su nuevo videoclip "Resistencia"

    Este segundo videoclip de la agrupación Afro Legends, promueve la imagen positiva de los afrodescendientes y América Latina.

  • "Baila" con lo nuevo de Song Chiribanda

    Esta canción llega para hacernos a mover el cuerpo en casa, en medio de la contingencia y en el marco del mes de la herencia africana. "Baila" es el primer sencillo del año con videoclip incluido.

banner vertical derecha
Suscríbete a nuestro boletín