Viernes, 16 Junio 2017

Walter Bustamante: “trabajar en la defensa de los DDHH transforma realidades”.

 

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Por : Rosa María Pérez Rivas 

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En 1969, cuando el hombre pisó por primera vez la luna y los disturbios de Stonewall se convirtieron en la primera ocasión en la historia de EEUU en que la población LGBTI luchó contra un sistema que perseguía a los homosexuales, nació Walter Alonso Bustamante. 

Era una tarde del 23 de agosto de 1969, 3 meses después de la muerte del escritor colombiano Jorge Zalamea, y días antes de que Rocky Marciano, el campeón mundial de boxeo, muriera en una accidente de aviación.

Fue a las 14:30 cuando Walter nació en la Clínica León XIII de Medellín, al regazo de una familia católica, situación que influyó años después, para que se moviera espiritualmente en una comunidad de frailes franciscanos.

Allí, tuvo la oportunidad de cambiar la mirada del mundo y de asumir de una manera diferente lo religioso: “me enfoqué en la teología de la liberación, que habla de la atención preferencial a los pobres y las transformaciones sociales. Esa fue la base de la formación que me hace estar hoy comprometido con los cambios sobre la realidad de Medellín”, dice.

 

“Fui criado en una familia absolutamente católica o aterradoramente católica. De ese catolicismo que hace daño, que limita, que controla, que maltrata, que violenta a la gente y que no le permite ser”. Walter Bustamante.

 

Siendo fraile se interesó también por la historia y aunque no estaba entre sus planes, ingresó a la Universidad Nacional en el año 1995. En el 2005 se fue a Chile a realizar una maestría en estudios de género y regresó a Medellín en el 2007, donde continúo su búsqueda sobre temas relacionados con los derechos humanos y la diversidad sexual y de género.

 

Su formación, su vida

 

 

Es investigador, historiador, escritor y un estudioso del cuerpo y la sexualidad. Prefiere autores como Serres, Deleuze, Judith Butler, Beatriz Preciado y en especial Michel Foucault al que siempre vuelve porque es de quien ha aprendido su método y formas de análisis. Walter se considera un pedagogo, un educador que lleva años enfrentando el rol de aprender para enseñar.

 

 “Soy un ser humano que se asume siempre en permanente aprendizaje, en descubrir quién es y quién quiere ser. En la vida he buscado autonomía personal y capacidad de tomar decisiones para sentirme feliz”. Walter Bustamante.

 

A Walter te lo puedes encontrar leyendo, tomando té, o en la calle mientras debate con alguien. A las personas le gusta escucharlo: es bueno con la palabra y claro cuando explica algo.Tiene la habilidad innata para enseñar y que otros aprendan.

En su casa lo puedes ver en uno de sus espacios más grande y favorito: la biblioteca. Rodeado de cuadros de San Sebastián de diferentes tamaños y pintados en varias técnicas. Vive en sus tiempos, y a su tiempo, no le gustan los trabajos en los que tiene que cumplir horarios y es dueño de los momentos que ocupa para divertirse. 

Sus investigaciones han servido como inspiración para aquellos interesados en el tema de los derechos humanos y de género. Para quienes creen en los cambios, aceptan la diferencia y sueñan con transformar realidades.

 

“Cualquier trabajo de investigación que hacemos es porque nos atraviesa el cuerpo y porque hace parte de nuestra historia de vida. Para mí como hombre hablar de los temas de género es el resultado y el motivo de pensarme como hombre. Nací y fui educado con los privilegios que se le pueden conceder al hombre en esta cultura patriarcal, pero en la medida que fui creciendo y me fui dando cuenta que yo no respondo a los estándares del varón, empecé a trabajar por transformar esas situaciones”. Walter Bustamante.

 

 

*Fotografías Federico Ruiz

 

 

Tomado de MDE Ciudad Inteligente