Martes, 26 Septiembre 2017

Un canto a la mujer del pacífico

Llegar a Cali, su calor, sus calles, su música a un volumen que da cuenta lo importante que es para ellos; propicia la alegría, la fiesta y las ganas de bailar.

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Por: Yuliana Mina Carmona

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En la ciudad más importante del Suroccidente, donde confluyen muchas personas en busca de oportunidades, se hace el Petronio Álvarez, el festival de música del Pacífico más importante de Colombia.

Una vitrina para dar a conocer al país la cultura ancestral musical de la costa pacífica de Norte a Sur.

Al llegar al Coliseo del Pueblo, se empieza a sentir el ambiente a pacífico con las ventas ambulantes de Arrechón, Viche, Tomaseca, Jugo de Borojó, de Chontaduro, fritos y unas vestimentas que evocan esa cultura africana que se niega a desaparecer y a permanecer.

Entre su colorido y coquetería, especialmente de las mujeres, que resaltan sus cuerpos curvilíneos, con unos movimientos cadenciosos y elegantes que logran llamar inevitablemente la atención, pasa este festival.

Al pasar el primer filtro se encuentra el corredor gastronómico, con una oferta que tiene como base la comida de mar. Y en uno de esos puestos está el de Mariluz Angulo Grueso, una caleña con toda la herencia ancestral de Guapi, tierra natal de la abuela a quien le aprendió todos los secretos para deleitar a sus comensales.

Un turbante verde grande, delantal amarillo, tapabocas, un puesto donde se puede ver el proceso de preparación de los alimentos y sobre el mostrador la asediada lulada y jugo de borojó, nada más tentador para el calor que se vive en la Sucursal del Cielo.

“El secreto del éxito en nuestra comida es la sazón, hierbas de azotea y mucho amor” Mariluz.

Ella es la responsable del local, la que recibe pedidos, la que está pendiente del proceso de cada manjar, se sienta y a pesar de tener varios clientes esperando, nos quiere contar en qué radica el secreto de su éxito.

Comienza diciendo que la sazón es sencilla “no usamos nada de condimentos, sino que se usan hierbas de azotea, ajo y la base del coco".

Son 9 años participando del Petronio Álvarez en donde indiscutiblemente la marimba y la chirimía, va de la mano con la comida de esta parte del país, una explosión que ahora hace acercar a turistas nacionales e internacionales ávidos de comer, bailar y gozar todo eso que se ve tan atractivo a través de las transmisiones televisivas.

“Desde pequeña pegada a la falda de mi abuela aprendía a cocinar comida de mar” Mariluz.

El arroz marinero, arroz endiablado, encocado de toyo, jaiba, piangua, sancocho, tostadas (patacones) son algunos de los platos que hace junto a su socia Liliana, muchos de ellos, mito o realidad, atribuyen poderes afrodisíacos.

Ellas venden por encargo, tienen un punto en Manzanares, pasando el centro comercial La Estación, se llama Delicias de Guapi, como proyecto quieren poner una explicación del origen de cada plato. Después de la entrevista se para, nos agradece y continúa la labor de atender cientos de asistentes, que preguntan qué trae cada plato.

Así transcurrió otro Festival, dedicado a la mujer del pacífico, con homenaje a las más representativas de esta región. Resaltando y premiando su cultura, apoyados por la empresa privada y la Alcaldía de Cali, le apuestan año tras año a convertir el Petronio en un referente de fiesta nacional.