Lunes, 30 Abril 2018

Un cabello ¿políticamente correcto?

“Estados Unidos tiene una historia de establecer estándares de belleza en relación con la blancura. Siento que mi trabajo es significativo porque intenta negociar nuevos significados y representaciones de nuestras memorias colectivas” (Brown, 2017).

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Por: Isabel González Quintero

Psicóloga

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Es un hecho innegable que el cabello afro es un tema que da mucho de qué hablar, ya sea para apreciar su estética o cuestionar su porte y complejo mantenimiento. Nakeya Brown como periodista y artista visual de California, Estados Unidos, devela a través de la fotografía los rituales de autocuidado del pelo negro

 

 

“Cada fotografía que compongo es un reflejo de mi identidad femenina posicionada dentro de los estándares políticos del cabello, rituales capilares y cultura negra. El alcance de mi trabajo reconsidera los cánones de belleza racializados y define las abundantes realidades de las mujeres afroamericanas".

 

La artista californiana utiliza la simbología como medio para explorar los ideales occidentales de belleza en la sociedad. En sus obras refleja los elementos de un contexto específico que responden a determinadas prácticas que sólo las personas que comparten estas experiencias son capaces de reconocer. “A partir de recuerdos y observaciones del pasado, uso la fotografía como una herramienta para navegar la influencia de la raza y el género en la configuración de la percepción y la representación”.

 

                        

 

Su técnica se basa en el uso de la fotografía analógica y digital, herramientas que emplea para registrar las experiencias afroamericanas con su apariencia física. Es de anotar la reticencia que transmite su trabajo, es decir, la puesta en escena de una imagen estilizada cubierta por una gama de colores pastel que transmiten suavidad, encubren una práctica estética estereotipada, compleja y dolorosa como lo es la modificación de nuestro cabello afro; conductas aceptadas de feminidad que llevan vigente más de un siglo. 

 

  

“El cabello está destinado a representar las formas en que consumimos el pelo suave y sedoso dentro del canon de belleza que define la fisicidad afroamericana. Durante el cambio de siglo XX, internalizamos la idea de que enderezar el cabello era crucial para alcanzar la belleza, la movilidad social y la prosperidad económica. Resultó que los afroamericanos inventaron varias formas de manipular nuestro cabello para imitar a los tipos enderezados”.

 

 *Fotografías: tomadas de Internet.