Jueves, 30 Agosto 2018

Se aprueba la etnoeducación para colegios de Medellín

En el mes de julio el Concejo de Medellín aprobó el programa de etnoeducación. Proyecto que buscaba institucionalizarse como estrategia pedagógica para las instituciones educativas de la capital antioqueña.

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Por: Isabel González Quintero

Psicóloga

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El proyecto de acuerdo 128 de 2018, fue impulsado por la Concejal Daniela Maturana; por Fernando Palacios, líder de Etnoeducación de la Secretaría de Educación de Medellín; y en acompañamiento con los líderes y la comunidad educativa quienes vieron en los procesos etnoeducativos un avance para la formación integral.

Tanto Maturana como Palacios, argumentaron en los dos debates en plenaria del Concejo, las razones por las cuales es de suma importancia trabajar este tema en las aulas escolares de la ciudad. Tal como lo expresó la concejal en el primer debate llevado a cabo el pasado 12 de junio.

 “Con el ánimo de empezar a trabajar para que los colombianos reconozcamos cuáles son nuestras tres raíces (la indígena, la española y la africana) nosotros queremos que en las instituciones educativas empecemos a reconocer esas tres raíces, y que sea un primer paso para poder combatir prejuicios y estereotipos entorno a las etnias”

 

 

Medellín cuenta con una población afrocolombiana del 10%, esto equivale aproximadamente a 236.000 habitantes afro; más de 3.500 indígenas; algunas familias gitanas, y raizales. Sin embargo, el racismo en sus múltiples expresiones está fuertemente arraigado y penosamente naturalizado, el cual a simple vista se esconde en el lenguaje y en las interacciones cotidianas. Razones más que pertinentes por las cuales se ha justificado institucionalizar este programa.

“La etnoeducación es una de las rutas para el fortalecimiento de las acciones colectivas que enfrentan estereotipos estructurales que en las representaciones sociales generan violencia, las cuales se recreen y se transforman para mantener diferentes formas de exclusión. Por todo ello, etnoeducar se hace necesario para reivindicar procesos formativos y sociales que sean concertados para que comprendamos que vivimos en un territorio compartido”, así lo aclara Fernando Palacios.

 

 

Esta propuesta está sustentada en las necesidades actuales de la población afrodescendiente e indígena de la ciudad, las cuales fueron indagadas principalmente en las resoluciones, normas, leyes y políticas tal como la ley 70 para las comunidades negras y la ley general de educación 115.

Dentro del acuerdo se presentan estipuladas las estrategias por las cuales se pretende implementar, y que den sostenibilidad a los contenidos inherentes de la etnoeducación contextualizada en territorio. 

Encontraremos metodologías que si bien ya se venían implementando en la ciudad, ahora con este acompañamiento de política pública tendrán un mayor grado de efectividad. En él encontraremos estrategias como la Ruta Vos,  creada desde la línea de etnoeducación; cátedras de estudios afrocolombianos; participación en eventos de intercambios; sensibilización a docentes, padres de familia y comunidad, entre otras acciones.

 

 

En cuanto a la visión a mediano y largo plazo que se tiene para este proyecto, se espera que “se reconozca las necesidad de favorecer las diversas identidades sociales y los variados modos de cohesión social, teniendo en cuanta la diversidad cultural sin pretender eliminarla. La esperanza es tener una escuela integral; con maestros capacitados; comunidades educativa y padres de familia atentos preservando sus saberes; y descubriendo que la mejor ruta para poder convivir es respetando la otredad” Finaliza Fernando. 

De igual modo, como lo expresó el catedrático Xtavarría hace ya un tiempo, “la interacción de las identidades culturales colectivas es en sí conflictiva, se manifiesta en ella una tensionalidad ineludible entre ser ocasión para la creatividad y serlo para la destructividad” por ello, no habría estabilidad que dure sí se opta por resolver esta tensión por la vía fácil al acceder a renunciar al pluralismo cultural que se vive en la ciudad y optásemos por unificarla en una sola, puesto que la diferencia también hace parte de nuestra inherente condición como seres humanos. 

Es aquí cuando se vuelve importante la gestión positiva de dichos conflictos a temprana edad; cuando ciertamente somos más receptivos al cambio y a las molestas tensiones que conlleva vivir. Y qué mejor escenario para impartir dicha educación que espacios claves para las interacciones con lo diferente, como lo son las escuelas. 

 

 

 

Para ampliar más esta información, visita la página que contiene las actas y los audios de los debates realizados en el Concejo de Medellín accediendo al siguiente enlace http://sipa.concejodemedellin.gov.co:8091/sipa/invitados/ver.historia/id_proyecto/928/reporte/14/tema/0/tipo_proponente/0/participante/0/periodo/2016

 

 *Fotografías: tomadas de Facebook.