Miércoles, 01 Marzo 2017

Vanessa Márquez Mena

la mujer que #ViveAfro

twitter
facebook

Con 26 años, Vanessa ha contribuido por visibilizar su cultura y tradición afro en Medellín. Ella, quien en la actualidad es periodista de profesión y mamá por pasión, ha logrado sacar su gran proyecto adelante, Revista Vive Afro.

 

Por: Juan Andrés Bustamante
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

 

Muchos ya deben saber de quién les hablaré, sea por la foto o el nombre, pero, lamento decirles, que no conocen todo de ella. ¡Eso se los puedo asegurar! Es por eso, que los invito a jugar con su memoria y a devolverse más de dos décadas. Para ser exactos, al 27 de febrero de 1991.


Ese día, miércoles, los diarios en primera plana mostraban las cifras negativas que dejaba la guerra del momento. El Tiempo, por ejemplo, publicaba en uno de sus artículos una premisa que podría escandalizar a cualquier ser humano: “ser joven en Medellín y reunirse con sus amigos a conversar en una esquina, puede resultar mortal” Premisa que en ningún momento opacó la alegría de la familia Márquez Mena, la cual, vivía una de las experiencias más bonitas que puede tener el ser humano y es la de traer una vida al mundo.


Fue a eso de la 1:30 p.m., cuando Vanessa tuvo contacto con este mundo y con sus padres. De inmediato, ella se volvió el motor de emociones y sabidurías de su núcleo familiar. Era la primogénita, y como tal, los encantaba con sus ocurrencias.
“Desde que tengo memoria, recuerdo que mis papás tuvieron que pasarse mucho de casas y hubo una ellas que me marcó demasiado porque era muy grande. Allí, viví desde los 4 hasta los 11 años, además, tenía un cuarto solo con juguetes, en el cual, compartía con todas mis amigas de infancia”.


Entre aprendizajes y juguetes fueron pasando los meses y los años. Vanessa, ya consciente de su mundo, fantaseaba con ser bailarina. “De pequeña estuve en grupo de danzas, incluso, me gustaba tanto bailar, que en diciembre con mis primas hacíamos coreografías y se la mostrábamos a la familia”, dice Vanessa. Quienes la conocen, saben que ella lleva el movimiento por sus venas y es por eso, que en algún momento de su vida, disfrutó el baile de forma pública, siendo bailarina de agrupaciones musicales.


Pero la dicha de ser hija única terminó a los 8 años. El grupo familiar creció y a la vez Vanessa. Con la ayuda de sus papás, ella aprendió que no debía ser egoísta, y a disfrutar de ser la hermana mayor. “No me gustaba compartir mis juguetes y siempre me gustaba ser autoritaria y llevar las reglas del juego”, indica.


Ya en el bachillerato y gracias a su gusto por el área de español, Vanessa participó en un concurso de crónica en el colegio quedando como ganadora. Triunfo que le despertó el interés por el periodismo. Y es ahí cuando para esta pisciana su mundo, que giraba en torno al baile, cambió.


Con intenciones de ser presentadora de televisión o comunicadora audiovisual ella se sumergió en el mundo de la universidad. Mundo al que entró por medio de la carrera del periodismo.


 


 

En la U. de A. surgió la mujer que #ViveAfro


Años después, y ya disfrutando de los placeres de la escritura y el corre corre de ser estudiante de periodismo, Vanessa se fue empoderando de lo que es ser afrocolombiana y a la vez, encontraba que la discriminación y el estigma en contra de los afros era muy notorio, “Nunca sufrí de discriminación en el colegio; es en la universidad que empecé a conocer el racismo y a entender que no solo se da con el uso de palabras soeces,sino, que hay otras formas ocultas de darse”, agrega.


Conociendo la realidad que vivían sus hermanos de etnia, Vanessa comenzó a ver en el periodismo una manera de visibilizar esta situación. Pero es hasta el sexto semestre que ella, en clase de Creación de Revistas en la Universidad de Antioquia, encontró la necesidad de un medio de comunicación afro.


Sin saber nada sobre cómo se hacía o qué programas manejar, ella se aventuró y surgió una revista como trabajo de grado que se llamó Vive Afro, nombre que fue seleccionado después de hacer una búsqueda de varios posibles candidatos. “Al principio había pensado en llamarla 'Niches', pero empecé a leer y encontré que esas categorías no aportan para visibilizar lo que somos. Al final de la búsqueda, encontré que Vive Afro se refiere a las diversas maneras de vivir y expresar lo que somos”, indica Vanessa.


Vive Afro se volvió en un trabajo constante para ella. Con estilo de magazine, el medio de comunicación pretende visibilizar el acontecer de la población afro en Medellín. Y es en la realización de la primera edición – número cero- la cual duró 2 años en producirse, que se forjó un medio de comunicación incluyente, empoderando a Vanessa como la mujer que #ViveAfro. “Esa edición, del año 2013, tenía la compilación de varias historias que había realizado mientras estudiaba. Además, ¡se publicó como yo esperaba!, desde la ubicación de la foto o hasta el texto que la acompañaba, fueron un total acierto”, agrega.


 
3 años y todavía se Vive Afro


Son aproximadamente 1.200 días en los que Vanessa ha visto crecer, junto a su equipo de trabajo, esa idea de proyecto de grado, que en la actualidad se forja como un medio de comunicación que trabaja buscando la veracidad, objetividad y credibilidad. Pero todo no ha sido fácil, Vanessa indica que si bien la revista nunca se ha sentido discriminada, si ha notado la falta de apoyo del sector público y hasta de los mismos hermanos afros.


“He sentido que algunas personas, de nuestra misma comunidad, han comenzado a crear imaginarios negativos sobre Vive Afro y no se expresan con propuestas o ideas para mejorar lo que se está haciendo. Entre los afros nos falta unión y trabajo en equipo”, asegura.


Pero como todo en la vida no es color de rosa y frente a los diferentes obstáculos que han tenido que vivir los integrantes de la revista, vale rescatar que en los 3 años de trabajo han sido merecedores de varios premios y becas de apoyo.


“Los afros no somos como generalmente nos muestran los medios de comunicación y es ahí, donde trabajamos de forma voluntaria en la revista para acabar con ese estigma, también, para demostrar que se puede hacer periodismo sin estigmatizar y sin hacer daño a un grupo social ”.


Grandes logros ha logrado alcanzar la mujer que #ViveAfro, ahora no solo es profesional y es directora-fundadora de un medio de comunicación. Ella, también tiene una familia, un esposo y desde hace un año, una hija. Allison, la llena de felicidad y eso se evidencia cuando las dos están juntas, e incluso, hasta en las publicaciones de sus redes sociales.


Vanessa, la mujer receptiva, amante del color azul, creyente en Dios, y quien disfruta la música en todo su esplendor, espera estudiar en corto tiempo una especialización en proyectos sociales o comunicación digital. No tener más hijos ¡por ahora! Y continuar trabajando en la Revista Vive Afro para consolidarla como una empresa informativa visible en todos el país.


Y para los que no lo saben, ella es hija de una madre chocoana y un padre samario. Su esposo es artista musical y bailarín. Le gusta dormir hasta tarde y en la noche es donde se aflora, en mayor abundancia, su creativa. Además, tiene tres amores...¡adivine cuáles son!




 Vanessa junto a Luis Armando Viveros (esposo) y Alisson Viveros Márquez (hija).



*Fotografías: Soraya palacios