Viernes, 05 May 2017

Pool Dance, un estilo de vida con sello propio

Hoy día, el Pool Dance podría ser considerado una tendencia a nivel deportivo, haciendo parte de las alternativas que tiene la ciudad para generar estilos de vida saludable. Para Haysi, esta disciplina le ha permitido traspasar  fronteras personales.

twitter
facebook

Por: Ruth Mery Geovo Mosquera

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

 

Como ‘Niki’ es conocida Haysi Cristina Chaverra Cuesta y es que como es bien sabido en el Chocó no hay quien se salve de no llevar un apodo y a ella le correspondió este desde la época del colegio por su rebeldía y la asociaban con un personaje de una telenovela famosa de la época, que se caracterizaba por este rasgo.

Y es que Haysi, no sólo  se destacó por ello en su momento, su hiperactividad la llevó a inclinarse por una disciplina deportiva que hasta hace poco se ha dado a conocer no sólo en la ciudad, sino también a nivel nacional, el pool dance, que requiere disciplina, fuerza, resistencia y entrenamiento arduo. Para ella, poder combinar lo que considera su hobby con su otra pasión, la ingeniería aeroespacial donde cursará décimo semestre en el vecino país, Brasil, en una de las universidades más reconocidas, la de Sao Paulo. 

Culminó sus dos últimos años de bachillerato en la ciudad. Su sueño de ser astronauta la llevaron a presentarse a Astronomía en la UdeA donde estuvo por un año, luego 5 semestres de Ingeniería Aeronáutica en la UPB, fueron los recorridos académicos de esta atlética chocoana a quien Brasil llegó por la fortuna de una beca para continuar sus estudios profesionales para obtener doble titulación y poder afianzar los idiomas aprendidos como el inglés y el portugués en su país. 

 

 

Pude reconocerme…

Reconoce su fascinación por la comida y en Brasil sí que ha podido deleitar el paladar, la gastronomía del país la tiene enamorada, afirma que es única. Dice no extrañar algo en particular de Colombia y mucho menos de Quibdó, su tierra natal, porque encuentra lugares y calidez en la gente, muy similares a las de aquí. 

Admite que viene de una familia conservadora donde debe seguir estándares, pero en el  país hermano, Haysi ha podido auto-reconocerse, además conocer personas de todo el mundo, su cultura y costumbres ya que asegura que es una verdadera metrópoli donde convergen todas las culturas del mundo y en donde ha hecho grandes amigos. Allí se ha dado cuenta que la vida es más que estudiar, terminar una carrera y trabajar. La vida es disfrutarla, es recorrerla viajando, allí radica su verdadero sentido.

A pesar de ser extrovertida, era muy tímida en un comienzo, y hasta considerada seria y grosera en una primera impresión. Con el pool dance, ha aumentado su autoestima, autoconfianza,  conocer sus potencialidades y aprender a establecer relaciones interpersonales.

 

 

Su recorrido.  

Fuerza y Figura, fue la primera escuela a la que Haysi con tan sólo 19 años de edad, en septiembre de 2013, encontró accidentalmente el pool dance. Dos meses fueron suficientes para cautivarla y decidir continuar en Brasil, ya que en noviembre de ese mismo año estaba rumbo al país gracias a la beca obtenida. 

Su sueño no paraba allí, convencida de lo que le transmitía este deporte que le permite hoy encontrarse en nivel avanzado en la Escuela Internacional de Pool Dance en Brasil. Explica que éste tiene varios niveles: Básico (figuras estáticas, movimiento y transiciones); Intermedio, Avanzado y Profesional.

Aunque en Colombia no tuvo competencia, en Brasil sí pudo hacerlo, aprendiendo no sólo pool dance sino que la complementaba con técnicas en aéreo, lira y trapecio. Participó en la categoría principiante en su universidad, donde pudo ganar.

Hace tres años dejó de competir, ya que por la naturaleza de su carrera y el entorno universitario, aún persiste el imaginario colectivo que es una práctica exclusivamente erótica y no considerada como un deporte como tal. Haysi continúa haciéndolo, a manera de entrenamiento, conjugándolo con lo académico y lo laboral.

 

 

 Y en el camino…algunas dificultades 

En octubre del año pasado, tuvo una contractura en la espalda, tras no calentar bien el cuerpo. Pero no sólo las secuelas físicas han hecho parte de esta chica.

A su llegada al país hermano, fue detectada de cáncer en el pulmón tras varios síntomas que pusieron en alarma su salud. Pero Haysi tomó la noticia con tal naturalidad, que el especialista era impresionado con la actitud de la joven, ya que parecía no haberle importado o dimensionado la magnitud de la situación. Someterse a radio y quimioterapia, además de medicamentos e internarse por un lapso de 3 meses, no impidieron que siguiera viendo la vida con tal optimismo para continuar su lucha. En la clínica vivió la hermandad del desconocido, de personas nuevas en su vida, pero también a aprender dentro de tan largo tiempo, a clases artísticas y de automaquillaje, entre otras, le sirvieron para sobrellevar la enfermedad con otros ojos. 

Haysi parece ser la única afro (por lo menos en su momento) en asistir y practicar esta modalidad. A nivel internacional podemos mencionar a la afroamericana Phoenix Kazree, referente por ser ganadora de varios campeonatos (https://www.phoenixkazree.com)

Enfatiza que no es un deporte económico donde las personas puedan ingresar fácilmente, incluso podría ser considerado como de la élite, admitiendo que los costos en la actualidad han reducido, frente a sus inicios. 

 

 

Su cabello, no tendría por qué  ser un blanco de crítica, pero sí lo es, y proviene de su madre, quien no admite que lo lleve afro y mucho menos suelto como a ella le gusta, manifiesta sentirse libre al llevarlo así y fuera de aquí puede serlo sin restricción.

Haysi ha sabido demostrar que autoexigirse, autoreconocerse y demostrar las competencias al mundo hacen parte de la construcción del camino, aportar y labrar la ruta para que no sólo los afros sino toda la sociedad,  tenga propósitos claros en sus metas. 

El pool dance, ha sido la herramienta para potencializar-se física, en actitud y mentalmente, convencida que la vida podría ser tan semejante como la postura frente al tubo, de asumir riesgos aún con el miedo que ello supone, pero que le han permitido trascender las fronteras que hasta ahora ha cruzado y sorteado con firmeza.