Miércoles, 30 May 2018

Négritude

Así se llamó la exposición artística que se inauguró el pasado 3 de mayo en Montería. Evento que reunió a destacados artistas  afrocolombianos.

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Por: Isabel González Quintero

Psicóloga

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“Négritude” es una muestra artística colectiva cuyo nombre y concepto responde al movimiento político, literario, cultural y de reinvindicación social africano y caribeño que fue indispensable para los movimientos independentistas en el continente africano. Esta exposición fue liderada por Liliana Angulo, artista plástica afrocolombiana dedicada a explorar la identidad racial y la cultura afrocolombiana. Junto a ella participaron destacados artistas afro quienes en su quehacer profesional también se cuestionan sobre lo negro.

“En la exposición participaron Jean Carlos Lucumí, Astrid González, John Fory y Carlos Santos. Todos desde nuestra práctica y experiencias realizamos un acercamiento a esa construcción abstracta que es la raza” afirma Liliana Angulo.

 

 

Así, desde la fotografía, el performance, la instalación y la escultura “Negritude” nos acerca a las diversas realidades  de lo afrocolombiano inmersas en nuestro contexto social y que pueden ser proyectadas en el arte contemporáneo.

La exposición tuvo lugar en el Museo Zenú de Arte Contemporáneo (MUZAC) en Montería, Córdoba. Para algunos puede resultar curioso el por qué fue esta ciudad la convocada para llevar a cabo dicho encuentro, y a decir verdad tuvo su lógica. Tal como lo expresó la artista Angulo

“Un objetivo fundamental fue llevar el arte contemporáneo enmarcado en lo afro a Montería, siendo una ciudad con tremendas problemáticas que están ligadas a unas jerarquías raciales que operan desde la colonia, y que se ven reflejadas  en las desigualdades que tienen las comunidades indígenas y afro en la región”, puntualiza.

 

 

Dicho esto, la muestra artística “Négritude” fue pensada para hacer mella en el público monteriano, claro está que de forma simbólica.  De ahí que se resalta el valioso trabajo de Cristo Hoyos (curador del MUZAC) y de todos sus integrantes, por apostar por una sociedad más incluyente al hacer posible este tipo de exposiciones en la región. De igual manera, las obras del colectivo de artistas también cumplieron un papel fundamental para alcanzar dicha visión. 

“Buscamos que la exposición fuera muy clara y crítica a la vez, por ello las obras de cada artista fueron muy particulares. El aporte de Astrid González fue su obra con los Jotos de su trabajo “Cultura Negra”; Jean Carlos Lucumí con su proyecto “Negro no es igual que fuerte” enfrenta los estereotipos sobre la masculinidad del hombre afro; el trabajo de John Fory fue el registro del Encuentro de Artistas y Agentes Culturales Afrodescendientes Imaginación Radical Afro (I.R.A), organizado por Colectivo Aguaturbia en Bogotá; el trabajo de Carlos Santos se llama “Sin Correspondencia Memorias del Morro de Moravia”, es un ensayo fotográfico sobre el proceso de desalojo en el morro de Moravia ocurrido en el 2010; y por último están mis obras “Pelucas Porteadores”, serie de fotografías que se basan sobre la esclavización, y ‘Negra menta’”.

 

 

 

En ediciones pasadas, Astrid González nos dio un panorama sobre cómo va el auge del arte plástico y visual inclinado a lo étnico, dentro de un sistema de poder y dominación. Para esta ocasión tampoco se nos escapó cuestionar a la artista plástica Liliana Angulo sobre ¿cuál es la contribución que las artes plásticas hacen al contexto social afrocolombiano? 

“Creo que hay un mito que dice que la gente negra no hace arte o por lo menos artes visuales; que estos se dedican sólo a la música y a la danza. Aceptar esto sin duda nos negaría la humanidad. Yo creo que el arte es una forma de producir conocimiento, el arte les aporta libertad a las personas; les aporta formas de percibir que son únicas rescatando nuestra experiencia individualidad, y eso es lo que lo hace tan importante y valioso”, finaliza.

Sin más, no hay que olvidar el momento cuando pasamos de ser objetos a sujetos de representación; ese periodo cuando el afrodescendiente empezó a interpretarse a sí mismo en una lucha por derrocar el arte preso de un régimen de control. Por ende, son proyectos como este y los venideros quienes realizan un aporte valioso, ante la poca representatividad que tienen las artes plásticas con enfoques en asuntos afro propiamente dichos en el país.

 

 *Fotografías: cortesía de MUZAC y de Liliana Angulo.