Miércoles, 21 Junio 2017

¡Mirá Chocó que el paro debe continuar!

Chocó: un paraíso olvidado y saqueado, que pide vivir dignamente y que sueña con una región próspera.

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Por: Yuliana Mina Carmona

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Parece que la nunca olvidada rebelión chocoana de mayo de 1987 no hubiera existido en la historia del país, pero cabe aclarar que las condiciones en las que se encuentran sus habitantes, son mejores que los de hace ya tres décadas.

 

La construcción de una ciudadela universitaria, el edificio del Sena, el puente de Yuto, el puente de Condoto o  las líneas telefónicas; hacen impensable que hoy después de los logros conseguidos, Quibdó, su capital, carezca de agua potable para el 70% de sus habitantes y de carreteras en buen estado que los conecten con los demás departamentos, cuando además al no contar con hospitales especializados, deben remitir a sus pacientes vía terrestre a ciudades como Cali, Bogotá y Medellín.

 

Estas son algunas de los dificultades que expusieron los chocoanos en el mes de agosto en el paro cívico que realizaron.

 

Los integrantes de la Iglesia, del sector educativo, el económico y la gran mayoría de habitantes decidieron protestar. Por medio de arengas, pitos y sonidos de campanas; intentaban ser visibilizados, escuchados por el Gobierno Nacional, para trabajar en pro de acabar con la corrupción y el olvido en el que se encuentran enfrascados por décadas.

 

“El fuerte sentimiento musical chocoano ha enaltecido lo más fuerte de su unidad. Desfilando al son de cantos y de la música de la tierra, el pueblo chocoano está resuelto a llevar su movimiento hasta las últimas consecuencias”, El Espectador.

 

El llamado Pacto Social del 87 entre Colombia y Chocó ha sido el más importante y representativo, al lograr una negociación con el Gobierno y fortalecer la inversión en la educación superior en el departamento, para salir un poco del letargo y marginamiento en el que han estado sometidos sin ellos así quererlo.

 

Este paro del Comité Cívico por la Dignidad y la Salvación del Chocó, se levantó después de 8 días, al llegar a un acuerdo en: vías, salud, educación, deporte, saneamiento básico, interconexión eléctrica, derechos humanos, política pública y fortalecimiento institucional.

 

Desde ese momento todo ha quedado en compromisos que ojalá se materialicen, para que a mediano o largo plazo el Chocó deje de depender de otros departamentos y pueda satisfacer las necesidades básicas para sus habitantes de una manera digna y equiparado con las riquezas naturales que tiene esta región.

 

El paro cívico se vio opacado por el proceso histórico de diálogos de paz que vive el país y la coyuntura posterior a este. Pero es tarea de sus líderes en hacer respetar esos acuerdos con el Gobierno Nacional y visibilizarse si no son cumplidos.