Martes, 30 May 2017

La palabra y la memoria de las mujeres en la Colonia

María Chiquinquirá fue una mujer afro que durante la época de la Colonia luchó por su libertad y la de su familia, ¿Cómo fue posible que una mujer esclava haya podido afrontar un juicio de 4 años, a lo largo de los cuales tuvo que invertir dinero, esfuerzo e inteligencia?

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Por: Laura Oviedo Castrillón
Antropóloga

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A su llegada, nadie lo notó.  Al rato empezó a brillar por su sagacidad, inteligencia, memoria y claridad en sus argumentos ¿pero cómo sabía, quién le enseñó, de dónde venía? Todos nos preguntábamos, hasta que empezó a relatarnos su historia.

Soy la hija de María Antonia, esclava bozal1 traída de África para servirle al Presbítero, con quien tuvo relaciones sexuales no consentidas. No obstante, su estado de salud se fue deteriorando porque había adquirido la lepra, y por esta razón la echaron de la casa de su amo, a deambular la selva y buscar restos de comida de manos solidarias por su situación de abandono.  Soy la última hija, pero en mi nacimiento, mi madre murió.  Silencio.

Sus hermanos eran hijos de indígenas. Se casó con un sastre libre que vivía en la misma casa del amo, y había formado una familia casi independiente de la familia de su amo.  Cuando su hija cumplió 15 años habló con el amo argumentándole que le había servido por mucho tiempo, tanto su madre como su esposo; entonces a cambio de tanta lealtad le preguntó que cuánto quería para que dejara libre a su hija. En ese momento el presbítero se negó tajantemente, poniéndole un precio altísimo.

Pero María Chiquinquirá Díaz no permitiría que su hija fuese esclava.  En 1794 inició un pleito con su amo, quien se apellidaba Elisondo, el Presbítero. Venía de una de las familias más importantes, de uno de los puertos más dinámicos del Sur del Pacífico que era Guayaquil, Ecuador. Se acercó al cabildo que era donde funcionaban los tribunales y presentó un memorial  (carta donde se explicaba por qué se quejaba).

Yo María Chiquinquirá me acerco a este tribunal para que se me declare en libertad, porque mi madre nunca fue esclava, sino libre y con esta declaración inicia una saga que dura 4 años. ¿Cómo fue posible que una mujer esclava haya podido afrontar un juicio de 4 años, a lo largo de los cuales tuvo que invertir dinero, esfuerzo e inteligencia?

Ella sabía de dónde venía, conocía su historia, porque caminó dos años por los lugares que recorrió la madre conversando con todas las personas haciendo un ejercicio de memoria. 

Ella sabía que había nacido cuando su madre fue abandonada, y había una ley colonial que dice que el amo que abandona al esclavo, pierde el poder sobre el esclavo. Además, solicita la libertad de su hija adolescente porque el Presbítero le maltrató el honor diciéndole:

“Perra puerca, hedionda a chivato que se revuelca con los negros de la calle”.  Según una ley colonial el maltrato excesivo hacía que el amo perdiera el dominio sobre el esclavo.

Esa historia marcó el rumbo académico y personal de la profesora María Eugenia Chaves Maldonado, cuya tesis doctoral y líneas de trabajo serán sobre las estrategias de libertad y de cómo los sujetos se reconstruyen en condiciones de dominación. Por esto, María Chiquinquirá fue el detonante de cómo la palabra y la memoria de nuestros ancestros fueron los componentes principales para construir caminos de libertad.

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

*Fotografías: Laura Oviedo Castrillón
1Bozales se les llamaba a los esclavizados recién traídos de África. Teniendo en cuenta que mucha de la población esclava por ejemplo, en el Ecuador ya era criolla por dos siglos atrás; pero la población afro se reproducía y habitaba el territorio por tanto tiempo como los españoles.