Martes, 21 Abril 2015

Kryna, entre hilos y sueños

“Yo si me proyecto a mediano plazo, porque no es llegar rápido, sino saber llegar. Llegar con cosas puntuales, y con un estilo que le guste a la gente”.

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Por: Andrés Felipe Guaraca

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Con tan solo 23 años, Katherine Moreno Aguilar, conocida como Kryna en el ámbito artístico, encontró  en  el  diseño  de ropa  un  amor  por  esta  profesión. Ella,  una mujer  afro  que  nació  en Medellín consolida sus metas por la seguridad de sus pasos y la alegría que la caracteriza.

Hoy se ha convertido en una luchadora, una mujer aguerrida que sueña no solo en tener un taller y llevar sus diseños a cada rincón del país, sino, en ayudar a otros jóvenes a conseguir sus ideales.

Sola, recorriendo  caminos,  tocó  la  puerta  de  varios  talleres  de  confección.  Sus  primeras  telas iban obteniendo forma, los hilos no solo unieron los sueños, también trazaron un camino; cada botón y cada cierre fortalecían las ganas de seguir adelante. Ahora tiene una empresa de diseño con  el  nombre  de  Afrikans,  inspirada  en  la  misma  África  pero  también  en  la  música,  en  la religión, en el emprendimiento y en el estilo urbano de los jóvenes de Medellín. “La idea nació hace tres años, pero desde muy pequeña he tenido el amor por las manualidades”.

En su casa siempre encontró el ejemplo, pues su abuela tejía y su madre bordaba. Su talento, que comenzó  empíricamente,  la  llevó  a  estudiar manejo  de  máquinas  de  coser  en  la  institución Ciudad Don Bosco, luego no desistió de su talento e inició estudios en diseño de modas en ESDITEC, algo que le permitió continuar con una visión más profesional sobre el diseño.

 

 

“Inicialmente Afrikans, comenzó con una tendencia muy urbana para un público joven de 15 a 30 años. Luego vimos que habían más personas que preguntaban por los productos y otras tallas, desde ahí, manejamos prendas personalizadas”.

 

En su  camino,  los  obstáculos se  convierten  en  aprendizaje,  en su  mente  no  existe  la  palabra desistir,  es  así,  como sigue,  con  pasos claros  y  firmes.  Darse  por  vencida  es  equivalente  a renunciar a sus capacidades, a dejar lo que ha construido y sobre todo abandonar ese amor que refleja cada vez que habla sobre su profesión. “Hay que intentar seguir,si se cierra una puerta, se abre una ventana y uno se mete por ahí”. Ella es Kryna, una mujer que no le teme levantarse las veces que sea necesario.

 

 

Con este proyecto, Kryna no solo se apoya económicamente, también rescata las tradiciones afro, y ayuda a cinco mujeres cabeza de familia que trabajan con ella. Sus  diseños salen al mercado cada mes  y medio, son  prendas  para todo tipo  de  personas,  y  de fácil  acceso  económico y se pueden encontrar en Facebook  con  el nombre  de  Afrikans.  “La  gente  que  adquiere  una  prenda,  se  está  llevando  la  mitad  de  una tradición  y  la  mitad  de  un  esfuerzo  de  una  madre  cabeza  de  hogar,  que  está  trabajando para mantener  un sustento familiar”.

 

Kryna,  ahora  no solo  busca  alquilar  un  taller, sino  tener su  propia  maquinaria  y un  lugar  en donde las personas puedan enamorarse de sus creaciones. Esta mujer de enorme sonrisa, cabello esponjoso,  y estilo Vintage al vestir: es sencilla, amigable y responsable con el compromiso de su empresa y con las cinco mujeres que apostaron por ella. La moda como dice, lo hace uno, pero la actitud con que se lleva la prenda es el estilo como tal.

“Yo tengo de mucho, no soy muy ligada  a las modas, me gustan los  coloridos, las formas,  al estilo Vintage, no me gustan los pantalones ajustados, pero si me gustan las prendas que tengan movimientos”

 

 

Su otra pasión es bailar, lo hace desde que estaba en el colegio, y como si fuera poco, también le gusta cantar. Ella no solo vive afro a nivel de la moda, sino en muchos aspectos más. Cada baile que realiza da a conocer la fuerza de sus pasos, cada letra que escribe se convierte en melodías de  emociones, y cada prenda que termina  en su taller va materializando ese sueño que poco a se va construyendo.

Esta mujer emprendedora quiere seguir estudiando toda la vida, porque según ella, el estudio es una oportunidad. Sus dos carreras tentativas son la Sociología y el Trabajo Social, pero antes de comenzar un nuevo trazo, quiere seguir tocando puertas para  conseguir ese taller propio que tanto anhela.

 

 

Como de costumbre, tenía ensayo con el grupo Wangari, su tiempo estaba limitado, pero antes de finalizar quería dejar un mensaje para los jóvenes y sus sueños. “Tengan mucha fe y amor por lo que  hacen,  siempre  se  van  a  presentar  problemas,  pero  siempre  hay  una  solución,  hay  que perseverar,  nosotros  tenemos  que  tocar  puertas,  nosotros  somos  el  futuro.  No  te  rindas a la primera caída que vas a encontrar, esa es una de muchas”.