Miércoles, 31 Enero 2018

El voto popular en el Chocó: beneficios y perjuicios sociales

En plena época de campañas electorales, vale la pena analizar las condiciones de vida de las poblaciones y como estas influirán en las próximas elecciones.

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Por: Edwin Andrés Mosquera Sánchez

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Sabemos que el voto es uno de los mecanismos de participación ciudadana más utilizado en Colombia, representa el eje transversal de la democracia representativa, ejercido periódicamente cada 4 años. 

En el país, las democracias locales tienen un factor de gobernanza, vista como “promesa de una nueva forma de afrontar el ejercicio de la acción de gobierno” según Joan Subirats, determinado por el territorio donde se manifieste un liderazgo gubernamental, es decir, no es lo mismo la gobernanza en un municipio de Antioquia que en  Chocó, y así para todo el país. 

El fenómeno de la democracia local en los municipios del Chocó resulta ser un tema con notables particularidades que vale la pena analizar desde el punto de vista sociopolítico, pues de entrada, el DANE  ratifica que es el departamento con la mayor tasa de analfabetismo del país.

El analfabetismo en Chocó afecta un  porcentaje del 20,1% de la población, es decir casi 100.000 habitantes no saben leer ni escribir, a raíz de datos como estos, surge la siguiente pregunta: ¿cómo actúa la democracia local junto con la crisis de gobernabilidad en municipios de bajas categorías (5ta, 6ta) víctimas del discurso de  “la gobernanza y buen gobierno”? 

A partir de aquí, se pretende evidenciar cómo bajo el discurso de la gobernanza se legitiman gobiernos mediante voto popular, en territorios con condiciones tristes y decadentes como los municipios chocoanos.

En el Chocó, la democracia local se ha convertido en la cortina de humo de los gobiernos locales, esfumada bajo el concepto de inclusión social de la ciudadanía, pues, se establece tácitamente la participación de todos los sectores sociales junto con los respectivos gobiernos locales, pero se actúa de manera vertical dentro de una gobernabilidad decadente que prevalece sobre cualquier interés ciudadano. De ahí que se plantee el discurso de la participación por parte de los gobiernos locales, pero se actúe de forma contraria dejando a la sociedad civil sin injerencia  alguna y, en la mayoría de los casos, la única participación a nivel administrativo se presenta por parte de los votantes y colaboradores de campaña más allegados.

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Esta situación, se ha generalizado en el departamento del Chocó, se considera una característica de municipios de bajas  categorías (5ta, 6ta) según la jerarquización nacional. 

Se suma a lo anterior, que la cultura durante los comicios electorales por parte de los votantes, está configurada desde una lógica monetaria que involucra tanto a los más pobres y poco educados como a los demás  gremios 

Otra pregunta que corresponde hacer es ¿cómo un discurso en campaña logra atravesar tantos sectores y llegar a la cúspide del poder caracterizado por su mal ejercicio y el deterioro territorial? ¿Acaso la sociedad no tiene conciencia? 

Frente a esto cabe anotar que la poca veeduría de entidades estatales, el mal ejercicio del voto y  la falta de educación y conciencia en primera instancia, generan esa situación de corrupción. El discurso esperanzador de cada palabra dicha en campaña, se queda en solo palabras, pues, las pocas personas que analizan los problemas sociales, no son suficientes para acabar con la amalgama de las malas prácticas

El final de este círculo de corrupción  llegará cuando la sociedad Chocoana alcance un nivel de formación superior y de análisis sobre lo social, solo de esta manera se podrá acabar con las viejas prácticas de una mala gobernabilidad y construir  una sociedad crítica,  que labre su propio desarrollo.

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación. 

 

 

*Fotografía: Cortesía del columnista.