Viernes, 01 Diciembre 2017

Educar públicos desde la reflexión

Los medios de comunicación tenemos tres misiones: informar, entretener y educar, siendo esta última la más importante para la construcción de una ciudadanía empoderada.

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Por: Vanessa Márquez Mena
Directora

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Ser un medio de comunicación independiente y ciudadano no nos obliga a tener una solo visión del mundo, por el contrario, los medios debemos propender por darle voz a quien no la tiene y poder mostrar el gran universo que nos cobija, el cual no tiene un sola matiz, por el contrario tiene cosmogonías múltiples, formas de ver el mundo diversas y pensamientos que no son dueños de una sola verdad.

Generar reflexión desde la crítica, es acercarse a esas diferentes opiniones, no solo es hablar o escribir por generar polémica, el ejercicio de opinar se realiza desde las vivencias propias, desde un análisis de comportamientos, desde una serie de contemplaciones ante un mundo, y eso creo que debe ser respetable.

Luchamos por la discriminación, pero discriminamos y juzgamos a quien piensa y opina diferente, ni siquiera se generan debates con argumentos, nos hemos vuelto lectores solo de titulares, de encabezados, de subtítulos y negrillas.

Cuando un medio de comunicación es abierto y plural, no puede cerrar sus puertas ante una realidad que puede ser desaprobada por unos pero cotidiana para otros. Eso hace parte de la democracia, de la construcción de una ciudadanía informada, capaz de tener un punto de vista claro y sustentado.

Pero sería importante también analizar si la comunidad realmente desea contenidos críticos o prefieren que los medios sigamos informando desde un punto de vista “neutral” o que empecemos a generar solo entretenimiento desde contenidos que sean pan y circo para el pueblo y que no aporten nada al debate de nosotros como afrocolombianos, negros, palenqueros o raizales.

El ejercicio de escribir conlleva a encontrarse consigo mismo, buscar en el interior respuestas a preguntas o generar inquietudes ante cuestionamientos de los que tal vez nosotros mismos no tengamos respuesta. Sería interesante que todos aquellos intelectuales y conocedores de los temas étnicos, tuvieran el valor de plasmar sus opiniones en un texto, para que así los debates no se queden solo en comentarios de las publicaciones de redes sociales y en reacciones de cara roja, risa y dedo hacia arriba.