Miércoles, 21 Junio 2017

Desde el Chocó traíamos la misma historia

 

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Por: Rosa Pérez Rivas

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A lo largo de la tarde ha contado cosas curiosas: que de niña navegaba en canoa por las aguas del río Muguindó, que cuando tenía 5 años su papá le regaló un cerdo, que es la quinta de 10 hermanos, que de manera involuntaria dejó el Pacífico y se vino a vivir a Medellín. Así, Julia Moreno rememora las tardes, los días y las noches en que fue feliz en las tierras del Chocó.
 
Hace 17 años, Julia llegó a Medellín huyendo del conflicto armado que se tomó los campos donde ella vivía junto con su familia. Desde entonces, sus días, sus tardes, sus noches y su vida no son las mismas: “una parte de mí y de mi historia se quedaron allá”, dice.

Julia es de  Muguindó, un caserío ubicado en el corregimiento de Jitradó, a dos horas de Quibdó, en el departamento del Chocó. Limita al oriente con el corregimiento de Winandó, al norte con Guarandó y al sur con San Pedro Claver. Por  allí pasa el río Atrato, uno de los principales afluentes del país. Sin embargo, además de tener una gran riqueza natural y forestal, Chocó sigue siendo considerado el departamento más pobre de los 32 que tiene Colombia.


Del campo a la ciudad

Cuando Julia, sus dos hijos, sus hermanos y su abuela llegaron desplazados a Medellín, era el año 1999. Se quedaron en Robledo Kennedy donde una de sus hermanas, en un espacio que no era suficiente para todos. Extrañaban Muguindó: el sonido del río, el canalete y por supuesto, el campo, ese lugar en el que habían crecido y vivido los momentos más importantes de sus vidas.


Foto Julia e Hijas

A los días, escucharon un rumor: “todos los desplazados del Pacífico que llegaban a Medellín se estaban asentando en la comuna 8, en un barrio llamado Mano de Dios”. Así, fue como Julia y su familia llegaron a un territorio desconocido y construyeron con madera y cartón una casa. Hasta el 2003 vivieron allí. En marzo de ese año un incendio dejó en cenizas el asentamiento donde vivía ella y más de 3 mil personas.


Colombia, es el segundo país después de Siria, con el mayor número de desplazados internos en el mundo, según la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) en el informe ‘Tendencias Globales’ publicado en el 2015.

 


Todos éramos víctimas de lo mismo  

Luego del incendio, el Gobierno intervino con una ayuda de vivienda para esta población. Los afectados podían elegir entre vivienda nueva o usada. 250 familias optaron por vivienda usada, 472 más, decidieron vivienda nueva, entre esas Julia: “queríamos conservar nuestro palenque, todos veníamos con la misma historia, queríamos permanecer juntos, apoyarnos. Éramos víctimas de lo mismo, eso nos hizo sentir empatía unos con los otros, sentirnos en familia ”, dice.

En el 2005 la Alcaldía de Medellín hace la entrega de un barrio construido en el corregimiento de Belén Altavista, al occidente de Medellín, que proveería de vivienda a las familias que resultaron afectadas con el incendio. Al lugar se le llamó Nuevo Amanecer.


Un nuevo amanecer y Talento Afro

Entre el ir y venir de la tristeza, ritmos como el bullerengue, el abozao, la cumbia y el mapalé empezaron a tomarse las calles del barrio Nuevo Amanecer, habitado en su mayoría por afrodescendientes desplazados del Pacífico.

La comunidad se rehusaba a dejar a un lado sus tradiciones y buscaban de manera simbólica una relación con el territorio: el baile y la música fueron un medio para hacerlo.  A los bailes se unieron niños, niñas y jóvenes.

En el 2006 ya se había conformado un grupo que hacía presentaciones públicas a los habitantes del barrio. Julia, empezó a dar clases sobre bailes del Pacífico y en el 2010 había logrado que la comunidad con donaciones de arena y adobe construyeran un espacio para los ensayos. Así nace Talento Afro, una fundación que pretende recordarle a los niños, niñas y jóvenes que la música y el baile hace parte de su historia y de su diario vivir.

*La música y la lúdica nos permiten generar espacios de contención en la Fundación Talento Afro, Eliana Luna, Creativa que acompaña el laboratorio.

 



Arte para reflexionar y transformar

Julia, notó cómo los niños y jóvenes se refugiaron en el baile: asistían de manera constante a las clases y lo disfrutaban.  Pero sentía que las problemáticas sociales de Nuevo Amanecer eran tantas que el baile y la música no eran suficientes. “Los niños de este barrio son hijos de personas que fueron desplazadas, vulneradas, que han sufrido mucho, que les asesinaron a algún miembro de la familia. Personas que tienen una vida llena de tristeza y eso se refleja en el trato que le dan a sus hijos”, dice Julia.

Por eso en el año 2012, la Red de Artes Visuales de Medellín, un programa de la Secretaría de Cultura Ciudadana, operado por Casa Tres Patios, reconoce el liderazgo de Julia y las necesidades de su comunidad, entonces decide abrir uno  de sus talleres en Talento Afro.

Han sido 4 años en un proceso que pretende que los participantes de Talento Afro, por medio de diferentes laboratorios, transformen lo material, luego sus imaginarios y que finalmente sean conscientes de su poder de transformar su entorno. “Se han dado unos lazos fuertes entre la Red de Artes Visuales y esta comunidad, que nos reta, nos cuestiona, nos mantiene en constantes aprendizajes”, dice Elena Gómez, investigadora de la Red.

Por su parte, Stefanía Rodríguez, coordinadora de la Red, considera que hacer presencia en Nuevo Amanecer es creer que allí hay oportunidades de cambio. “No ha sido fácil, quisiéramos ver más a los padres de estos niños involucrados en el proceso. Pero sabemos que le estamos aportando a ese tejido social, se está consolidando red en el territorio y unos momentos de encuentro que promueve la ciudadanía”.  


“La verdad es que le tengo un enorme agradecimiento a la Red de Artes Visuales. La Red llegó en un momento en el que yo estaba cansada, que necesitaba oxigenarme y que los niños, niñas y jóvenes necesitaban de otras cosas.”. Julia Moreno Córdoba, coordinadora de Talento Afro.


*Action painting con la Fundación Talento Afro. Arte,  acción, cuerpo y movimiento mezclados  para producir una obra.