Sábado, 14 Marzo 0201

Cabello en transición: De regreso a lo natural

 Pocas mujeres afro han llevado su cabello conforme a su creación, otras por el contrario, después de someterse a la agresividad de los químicos desrizantes o quizás por querer sentirse más libres, han decidido dejarlos atrás y comenzar de nuevo.

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Por: Ruth Mery Geovo Mosquera

 

Tenía 16 años en aquel entonces, cuando a Karen Johana Sánchez Mosquera, le impusieron su madre y algunas tías el tener que alisar su pelo, ya que era una edad justa y necesaria para hacerlo (como es el imaginario de muchas otras mujeres afro) característica común en esta cultura quienes la catalogan como “muy duro” para tratar y controlar. Peinarla no era nada fácil y sí por el contrario, le quitaba tiempo y aunque esto le significara en su momento sacrificar un poco la economía del hogar a su madre, debió someterse a este proceso.

Aspectos sociales y culturales, incidieron para desrizar su cabello natural, razón que Karen no entendía en su momento, y que ahora denomina como “ritual de iniciación” por aquello de adentrarse en el mundo del alisado a tan corta edad, etapa que requiere de mucha responsabilidad y cuidados permanentes.

Tras varios quemones sufridos a raíz del químico en la edad adolescente, ya entrada la etapa universitaria, continuaba sintiendo cierta nostalgia hacia sus verdaderas raíces. Hace 5 años aproximadamente, Karen decidió cambiar su estilo capilar, el alisarse constantemente la hizo desistir de su rutina diaria, así que paulatinamente fue dejando salir este químico y a su vez, se trenzaba para que el proceso fuera menos traumático y sí por el contrario, más práctico.

Una noche antes de salir con una amiga, después de quitarse las trenzas, le gustó tanto el largo como la textura de su cabello, por lo que desde ese momento tuvo la osadía (en contra de todos los paradigmas y estereotipos) dejarlo tal cual como fue creada, cuando al asomarse a la puerta, su madre, Lucy, ya le recriminaba del por qué iría así para la calle, mientras ella estaba tan alegre por el crecimiento del mismo.

 Entre rutinas, saberes y conquistas

No disponer de tiempo suficiente para arreglarse el cabello no es un impedimento para sentirse bella e ir a la calle, “simplemente me cojo un chulo, agua y salgo; los fines de semana si le aplico tratamientos, lo peino bastante, y cuando no, ellos mismos se ensortijan”.

Confiesa que el aspecto laboral le preocupa, aunque por estar en la etapa universitaria, no lo ha vivido aún, pero espera poder defender su forma de llevar su cabello al natural, aunque para muchos, denote “desorden” si éste se lleva suelto, trenzado o algún peinado en especial por ejemplo, y que de esta manera se vaya en contra de políticas empresariales, que muchas veces, se desdibujan en el desconocimiento y reconocimiento por la diversidad étnica en una ciudad como Medellín y en el talento humano presente en las instituciones públicas y privadas.

La transición: El primer paso

Dejar atrás los químicos para alisar el cabello afro es una decisión que pocas mujeres toman, porque este proceso es propio y característico de este género que en muchas ocasiones por experiencias vividas a lo largo de la vida (generalmente desde la niñez) y hasta por presiones sociales y familiares, conllevan y en algunos casos, son impuestas por los padres de familia y cuidadores. Llegar a este punto les cuesta a muchas, sin embargo, luego de tomada, implica una serie de pasos para lograr el objetivo trazado.

Hay quienes optan por hacer el gran corte (Big chop) el cual consiste en eliminar las puntas alizadas totalmente y dejar el cabello natural al descubierto; mientras que el corte gradual (Mini chop) es someter el cabello a cortes paso a paso, para no sentir inmediatamente el cambio al natural, de manera que cuando la persona sienta el tamaño y largo adecuado para dejarse su cabello natural, pueda eliminar definitivamente lo que queda con el químico. A comparación del anterior, es un poco más lento, para quien no atreva a hacer un cambio extremo.

Ventajas

Para muchas partir de una decisión personal, es la mayor ventaja, además de la aceptación por la composición genética del cabello, independientemente de la textura, ya que este crece de manera más libre y natural. La existencia de tratamientos exclusivos para este tipo de cabello, hacen que las rutinas sean más fáciles de llevar y permiten nutrir y mantener en equilibrio las condiciones de resequedad por las que suele pasar el cabello afro rizado.

Los productos en crema y líquidos (sobre todo) suelen ser más prácticos al momento de aplicarse en el cuero cabelludo, ya que éste está más libre, con mejor exposición y docilidad para su tratamiento. Permite que el cabello respire con más tranquilidad ya que las extensiones y demás técnicas de peinado, suelen oprimir la ventilación natural del mismo, reduciendo su capacidad para el crecimiento. Apoyarse en peinados étnicos como trenzas, extensiones, turbantes, recogidos y demás accesorios, sirven de gran ayuda en este proceso de transición, puesto que facilita el día a día de quienes lo viven.

 

 

Desventajas

Para otras en cambio, regresar a lo natural es cosa del pasado, a tal punto de adoptar una cabellera sintética o humana (llámese pelucas, extensiones, entre otras) como propia, ocultando de cierta manera las raíces características de su etnia. Este aspecto, hace que muchas no se acepten y prefieran estas tendencias que han permanecido por años en la forma de llevarlo, sumado al desconocimiento para afrontar el cambio que implica retornar a este nuevo estilo, qué productos utilizar, procedimientos y rutinas de manejo ya que son dos texturas que deben ser tratadas si es el caso del corte gradual o dejar que el químico salga con el transcurrir del tiempo.

Técnicas

Una de las maneras para adecuar el cabello en la transición es en primer lugar tener mucha paciencia ya que el crecimiento se da pero no siempre en las proporciones que quisiéramos, luego de adoptar un estilo para llevarlo y tratarlo, vendrán mejores respuestas de acuerdo con el cuidado brindado. Una de las principales técnicas que se pueden implementar es separar el cabello en varias partes y proceder a hacer “twist out" el cual es una manera simple de obtener un cabello suelto y ondulado sin la necesidad de aplicar calor, y se puede utilizar tanto en cabello natural como en el que ha sido sometido a algún producto químico. Éste se puede llevar recogido o suelto, según el caso.

Según la página http://sidibeauty.blogspot.com/, otra técnica muy usada a nivel mundial son los llamados ‘Bantu Knots’ o Nudos Bantú, se han utilizado tradicionalmente en el pelo afro como una forma de estirar el pelo y hacerlo más manejable. Casi siempre se hacían con hilo. Actualmente, la tendencia de llevarlo afro, lo ha actualizado y ya no es un peinado de "antes de acostarse", sino todo un look. Se pueden hacer en cualquier tipo de cabello o textura: En las lisas, crea ondas sueltas, y en las texturas rizadas, mixtas/ afro deja un rizo definido y elástico.

Algunos consejos prácticos

Cremas y aceites naturales como el de coco, jojoba, argán, almendras, oliva (extra virgen en lo posible) son empleados para brindarle mejor textura al cabello después del lavado y el de acondicionador antes del mismo (co wash), el cual consiste en preparar el cabello antes del lavado para que esté más suave y manejable. El uso o no de productos, varía de acuerdo al tipo de cabello de cada persona y a la reacción que surja durante el proceso. Determinar qué es mejor resulta complejo por la diversidad con respecto a las texturas, tema que podrá ser resuelto con la práctica y el tiempo. Sin embargo, el utilizar un peine de cerdas gruesas o los dedos para desenredar es una opción para quienes sufren de caída capilar; la no exposición a secadores a altas temperaturas, resulta en la mayoría de los casos, llevarlo hacia la resequedad extrema.

En el uso de shampoo es recomendable no usarlo con ingredientes con sulfatos, es decir, remitirse a los que carecen de sal, ya que así le proporcionan más suavidad, brillo y elasticidad.

Opiniones

Posturas encontradas suscita este tema; para algunos álgido, para otros debatible, mientras que para otros no admite discusión alguna. Esto en la medida que se defienden y se argumentan desde la experiencia personal.

Algunas se arrepienten de haberse sometido al proceso de alisado, tanto que han espaciado el intervalo para alisarse, pero con la certeza absoluta de no unirse a la moda afro. “Pienso que es más por la salud misma de mi cabello, como también considerar que la identidad de una raza no va en cómo se use, porque de nada sirve llevarlo afro, sino se asume la identidad como tal, sino se conoce la historia a profundidad o del por qué los negros tenemos el cabello así” afirma Catalina Mena.

“Lo considero una simple moda, creen que menospreciando a los que nos alisamos los hará más negros, sin tener en cuenta que hay personas que están en lucha por nuestros derechos mucho antes de que llevar el pelo ‘duro‘ fuese tendencia”, expresa Yudy Valderrama.

“Estoy considerando en dejar de usar las extensiones, no quiero verme igual a todas...muchas negras nos vemos como repetidas, así como las paisas, la mayoría con el mismo look”, comenta Andrea Carrasco*, otra afro residente de la ciudad.

En internet

Blogs, sitios de internet, así como páginas en redes sociales como Facebook, cuentas en instagram expresan todo un movimiento en torno a este tema, que se ha tornado más versátil a nivel no sólo local, regional y nacional, sino que su trascendencia ha sido mundial. Para ello, los siguientes enlaces pueden ser de utilidad para ampliar la visión con respecto a este amplio tema:

Tutorial:

 

 

Sitios web:

http://www.rissospacificos.com/p/transicion-rissos.html

http://missrizos.com/la-transicion-mitos-y-verdades-1/

*Nombre cambiado por petición de la fuente