Miércoles, 01 Marzo 2017

Zuleima Asprilla Rojas

El alma detrás del Ballet Folklórico de Antioquia

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A las mujeres nos caracterizan muchas cosas, entre ellas la pasión que le ponemos a todo lo que hacemos y esa precisamente es una de tantas características que destacan a Zuleima Asprilla Rojas, quien ha dedicado parte de su vida a sacar adelante el Ballet Folklórico de Antioquia, que ya lleva 25 años de trayectoria.

 

Por: Katherine Marín Ramírez
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Corría el mes de marzo del año 1991 cuando Zuleima pisó el escenario que la llevó a formar parte del Ballet Folklórico de Antioquia como bailarina, desde esa fecha hasta hoy el Ballet es parte fundamental de su vida y por lo que lucha incansablemente para sacarlo adelante.

Ese mismo año el 28 de agosto tuvo su primera presentación como parte del grupo de bailarines del Ballet, el estreno fue en el Teatro Metropolitano con el espectáculo llamado “Baila Colombia”, cuenta Zuleima que en ese momento tuvo sentimientos encontrados ya que presentarse frente a un público no es tarea fácil. Ese día como suele pasar en muchas compañías de danza tuvieron un percance con el vestuario, pero afirma ella que:


“Lo más importante es cómo uno aprende a solucionar esos percances en el camino y qué actitud toma uno en la vida frente a diferentes situaciones complejas que se le presentan, eso es lo que hace la diferencia entre una compañía que se cierra a una compañía que entiende que hay sucesos y aprendizajes que se vuelven una oportunidad para seguir adelante”.


En enero del 2002 asumió el reto de ser la gerente de la Corporación BFDA, en la cual bailó hasta el año 2001; su trabajo constante y arduo desde la cabeza de la organización reflejan indudablemente el crecimiento y desarrollo que ha tenido el Ballet Folklórico de Antioquia, siendo ella uno de los motores principales para que tengan el reconocimiento con el que cuenta, que además en el país según los galardones que le ha otorgado el gobierno tiene el carácter de Patrimonio Cultural de la Nación.

Metódica, apasionada, espiritual, rigurosa y muy profesional, así es Zuleima quien en la época de colegio se interesó por el judo, deporte que le aportó  disciplina  y bajo la filosofía de “ceder para vencer”, aprendió muchas cosas que hoy son cimientos en su vida. En judo es cinturón negro y como anécdota relata que en su primer campeonato quedó como la judoka más técnica, esto lo complementó en su vida con el tai chi, el baile y su gusto por el estilo de vida oriental.


“El judo y el baile fueron simultáneos, ambas cosas me conectaron con lo espiritual más que con lo material y ahí va entendiendo uno a qué vino a este mundo”.


 

Es una mujer muy reservada para de hablar sobre su vida privada, sin embargo compartió recuerdos de sus padres, de los cuales sin duda heredó el gusto por el baile. Su papá a quien le decían “Don Asprilla” era la sensación de las fiestas, las mujeres hacían fila para bailar con él, pero cuando sonaba el bolero Flores Negras, la única que tenía la oportunidad de bailar esa canción con él era su esposa.


“A menudo bailábamos con mi papá mi hermana y yo, siempre me gustó el baile, por eso busqué la posibilidad de bailar en alguna institución”.


Al preguntarle por su tiempo libre, asegura que el Ballet para ella es las 24 horas del día, pero que le gusta salir con sus amigos, ir a sus clases de yoga y disfruta como cualquier persona de un buen caldo de pescado, arroz con coco y patacón, aunque como nació en Medellín también se deleita con los fríjoles y la arepa con quesito.
Entre sus gustos musicales está el reggae, la salsa y por supuesto la música colombiana, admira a Mandela por todo el proceso que llevó a cabo para llegar al poder en su país y marcar la diferencia a nivel social en Sudáfrica, entre sus libros preferidos, que son muchos, está El Guerrero Pacífico del autor Dan Millman. Hablando de lugares que ha visitado menciona que de Colombia Villa de Leyva le encanta, París y Tokio también tienen un recuerdo importante en su memoria, el primero por romántico y el segundo por la cultura ciudadana, el orden y el respeto de sus habitantes por las normas.


 

Zuleima  es un referente para las mujeres, aunque ella no lo sienta así. Demuestra tenacidad, perseverancia, enfoque para lograr las metas trazadas y el amor que se le debe poner a todo lo que se hace para que salga muy bien, por eso es una invitada especial en esta edición, para enaltecer esa constancia que la ha llevado a ella y al Ballet Folklórico de Antioquia donde está.


“Yo tengo claro por filosofía de vida lo que vine hacer y en estos momentos lo estoy realizando acá, por eso el Ballet se ha convertido en una parte fundamental como estilo de vida, más que un trabajo”.
   
*Fotografías: Fernando Hurtado