Jueves, 28 Junio 2018

Al ritmo del bombo y la marimba se gozó el Festival Noches del Pacífico

En su tercera versión el festival proyecta la historia de la música a través del taller de construcción de instrumentos del pacifico sur; un escenario lleno de cultura, talento y muchas sonrisas.

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Por: Jessica Quejada Duran

Estudiante de Comunicación Social y Periodismo – Uniminuto

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En el marco de esta celebración la Fundación Escuela Tumac de Tumaco nos enseñó el trasfondo de los instrumentos que generan los sonidos tan mágicos y representativos del pacifico, conociendo  desde la materia prima, la trasformación emblemática de la misma, hasta las melodías que acompañan sus canciones.

Entre los instrumentos de percusión y de viento que caracterizan la música tradicional de esta región se encuentra el bombo, el cununo, la marimba, pasando por la gaita y las maracas, también utilizados en bailes tradicionales colombianos como la cumbia.

 

 

Los talleristas fueron jóvenes pertenecientes a la Fundación Tumac quienes llegaron directamente desde Tumaco-Nariño para compartir sus conocimientos; David Quiñones fue uno de los encargados de la elaboración de la marimba, probablemente el instrumento más conocido de esa región el cual está conformado por la chonta que es un árbol de chontaduro, al igual que de la guadua para proporcionar el volumen y su sonido es provocado con los golpes de dos tacos de caucho natural, todo esto lo caracteriza como el piano de la selva del pacifico.

Dentro de los objetivos de esta actividad, David comenta que buscan  traer las creencias de su tierra,  así como los ritmos y la música a Medellín para que todos conozcan y se acerquen un poco más al pacifico, al igual que a sus instrumentos que suelen ser desconocidos.  

 

 

 

 

Por otra parte está Leandro Cortés con su función de la elaboración del bombo, el cual se fabrica a partir de un tronco de madera y se le va dando la forma del instrumento, posteriormente pasa a un proceso llamado “cobado” retirando la carne del centro y conseguir un hueco para lograr un buen sonido, luego continúa la fase de estética cuando se lija y se pinta, culminando en la instalación de la piel y forrado para sellar todo a la luz del sol.

 

 

También conocimos un poco del cununo, el cual tiene la misma procedencia que el instrumento anterior  solo que este cambia su forma siendo más parecido a un cono y su sonido acompaña el bajo del bombo.

En medio de todo el taller se vivió un ambiente alegre y armonizado con buena música del pacifico entonado por estos instrumentos, permitiendo así a todos los asistentes acercarnos a esa cultura, a sus ritmos, a sus letras y entonadas que hacen vibrar a son de cada golpe y sonido.

 

 

 

 *Fotografías: Jessica Quejada.