Martes, 20 Noviembre 2018

No es la suerte, son las ganas

Julio Mosquera tiene 62 años, pero es un joven de entusiasmo vigoroso con una vida colmada de proyectos.

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Por: Katerin Panesso

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Es líder, vocero y activista que hace resistencia en una ciudad que lo rechazó. Y como no, si cuando don Julio llegó a Medellín hace más de 40 años, las cosas eran difíciles, como dice él “a los negros nos tocaba muy duro”.

Pero ya estando aquí, no tuvo otra posibilidad que la de esperar a que las oportunidades llegaran, porque regresar a su natal Quibdó no estaba en sus planes. 

Tocando puertas y haciendo bien su trabajo, Julio comenzó a ser reconocido en su comunidad por ser un líder innato. Comenzó a hablar de oportunidades y aceptación, y entre palabra y palabra,  en el año 2000, en compañía de otros líderes, crearon la Corporación Nelson Mandela con la visión de tener una ciudad con igualdad, libertad, participación y defensa de los derechos humanos.

 

 

Su labor como cofundador y representante legal ha sido trabajar en temas de inclusión enfocados en la legislación colombiana sobre comunidades afro, y su objetivo principal es empoderar a los jóvenes que habitan los diferentes barrios de Medellín para que sean protagonistas, multiplicadores, promulgadores y demandantes de los derechos de los afros.

Los ideales, o mejor, las luchas de don Julio son en beneficio de todos los afro, por eso su familia, en el comienzo de este camino, no estaba de acuerdo, ya que ser líder implica disponer de tiempo para hacer, ejecutar, proponer, resolver y realizar actividades que a veces los líderes hacen sin paga, sin reconocimiento, sin apoyo. Eran jornadas largas, en ocasiones por fuera de la ciudad y sus 4 hijos pasaban semanas sin verlo. 

 

 

Tuvieron que pasar muchos años para que todo su esfuerzo cobrara la importancia que tiene. “Mis luchas son para que nadie viva lo yo viví, para que nadie sea discriminado y que todos seamos incluidos sin importar el tono de piel o el lugar de donde venimos”, dice Julio. 

Por ahora Julio hace parte de la Fundación EtnoSaludAfro como secretario y participa en el proyecto de medicina ancestral con enfoque diferencial, y para ejecutarlo recorre sectores de Medellín donde la mayor parte de sus habitantes son afro, para saber qué se ha olvidado de esa riqueza cultura de los pueblos y qué se necesita rescatar.

“Todavía me falta mucho por conocer, aprender y defender. Unidos se puede lograr”.

 

*Este contenido se realiza gracias al apoyo de la Alcaldía de Medellín, en el marco de la campaña Medellín Siente sus Raíces.

 

 *Fotografías: Alexandra López Asprilla.

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