Lunes, 07 Octubre 2019

Mujeres negras en la reivindicación por sus derechos

Aún soñamos con una sociedad de más amor y de menos odio, de aceptación y de respeto por nuestros derechos no por ser negras sino por ser humanas.

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Por: Ginna Litceth Ramos Castillo 

Tumaqueña y Abogada Orgullosamente Afrodescendiente

 

La pobreza, la falta de oportunidades laborales, la falta de servicios públicos básicos y la deficiente educación en los territorios, de donde son oriundas y habitan las mujeres negras de Colombia, han hecho que ellas sufran la discriminación de una manera más fuerte, no obstante las mujeres negras han venido ganando protagonismo en la lucha por sus derechos como parte de un proceso paulatino de coyuntura y participación con diferentes movimientos sociales que hacen más llevadera esa carga histórica de discriminación y racismo.

 

 

 

Las mujeres negras de hoy, han alcanzado protagonismo en la vida política que les ha permitido contribuir a la formulación de políticas públicas a nivel Nacional e internacional, sin embargo no han sido suficientes sus luchas ya que, existe una fuerte crisis de desigualdad para esta población que a diario trata de salir del yugo amargo que desprende una sociedad carente de amor y de tolerancia hacia el otro.

 

Y es que, ya de por sí es difícil para las mujeres tener participación activa de las actividades que por generación han hecho los hombres, peor aún para las mujeres negras. Es difícil ser mujer y negra a la vez, en lo que se refiere a las condiciones de vida de las mujeres negras del Pacífico Colombiano y de la discriminación racial que sufren, se suma la discriminación sociocultural que genera situaciones de extrema pobreza y marginalidad en sus territorios, también deben soportar la inclemente violencia que arrebata sus sueños, sus alegrías, sus ilusiones y sus esperanzas. La unión de las diversas discriminaciones genera sin duda exclusiones constituidas históricamente desde los patrones de jerarquización definidos a partir del género y la raza, que al lado de la clase social producen exclusiones profundas.

 

La discriminación racial está comúnmente sujeta al género, ya que las mujeres pueden en muchas ocasiones vivenciar segregaciones y otras arbitrariedades de los derechos humanos de una forma diferente a los hombres. En las luchas constantes de estas mujeres para tener los derechos sociales que les pertenecen muestran posibilidades de cambios, pero al mismo tiempo persisten las dificultades para prescindir las barreras.

 

No ha sido fácil para las mujeres negras ser participantes políticas o por lo menos no igual que los hombres negros o que las mujeres blancas, no ha sido fácil para las mujeres negras del país encontrar un trabajo sin ser discriminadas por como llevan su cabello afro natural, sin ser señaladas y juzgadas por ser ellas simplemente.

 

A lo largo de la historia han existido diferentes procesos mundiales en pro de los derechos inalienables de los seres humanos, un claro ejemplo es “LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS” firmada en París en 1948, junto con la convención Internacional de Eliminación de todas formas de discriminación racial de 1965, y la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de 1979. Estos procesos sin dudas alguna, establecen significativas referencias para las garantías de los derechos y la mejora de las condiciones de vida de las mujeres negras y de los seres humanos en general.

 

Las mujeres negras de Colombia han luchado por la reivindicación de sus derechos y los derechos de los territorios subyugados por la esclavitud y la servidumbre sufrida por los descendientes africanos, cuyas secuelas aún siguen reinantes. Se han cometido crímenes de lesa humanidad cobijados por ideologías racistas y que no ayudan en nada al resarcimiento del daño ocasionado a estas mujeres. Esta lucha no debería ser solo de las mujeres negras, ni de los hombres negros, esta lucha debe ser de todos, debemos trabajar mancomunadamente en pro del bienestar de nuestra sociedad, de nuestros niños y de nuestros territorios.

 
Las mujeres negras de Colombia continuamos con los reclamos históricos de visibilidad, inclusión social, respeto a nuestra ancestralidad, a nuestras costumbres  y respeto a la diferencia.

 

¿Por qué siempre los territorios donde viven las comunidades negras del país son las más pobres y olvidadas? ¿Qué está haciendo usted ciudadano de bien, que no ha vivido en carne propia la discriminación por su color de piel, el rechazo laboral por llevar su cabello natural, y la estigmatización por el hecho de ser negro(a)? ¿Es usted del montón? ¿Es usted de los que da problemas? O por el contrario, es usted un ser humano pensante y prestante a aportar ideas nuevas que vayan en pro del bienestar de una comunidad que no se victimiza, sino que por el contrario busca espacios de participación y visibilización en un país que no les ha brindado muchas oportunidades, ni siquiera de vivir en paz.

 

Las mujeres negras de Colombia por la reivindicación de nuestros derechos seguimos en la lucha diaria y constante, seguimos demostrando que juntas somos más fuertes, seguimos con la fe intacta y la esperanza a cuestas, seguimos soñando con un país con igualdad de oportunidades para todos, con un Colombia más incluyente y con seres humanos conscientes.

 

Es fácil juzgar desde la comodidad de nuestros hogares, es fácil solo observar las noticias nefastas por la violencia absurda que no a todos les atañe, solo a los más desprotegidos, a los más olvidados, ser mujer negra implica estar expuesta, si eres una mujer negra tu cuerpo será asociado con el erotismo de forma casi automática. Aún hay mucho por cambiar, aún existen miradas discriminatorias, rechazos que estigmatizan a las mujeres negras por el simple hecho de ser diferentes, aún luchamos por el respeto a la diferencia, aún luchamos por el respeto a nuestros territorios, a nuestros niños y niñas, a nuestros jóvenes, a nuestras costumbres.

 

Aún soñamos con una sociedad de más amor y de menos odios, de aceptación y de respeto por nuestros derechos no por ser negras sino por ser humanas.

 

 

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*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación. 

 

 

 *Fotografías: Cortesía

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