Miércoles, 28 Noviembre 2018

La Cátedra de Estudios Afro, tres pilares para su implementación en los colegios de Bogotá

Bogotá es una ciudad en la que sucumben distintas culturas y tradiciones es por ello necesaria la implementación real de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos.

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Por: Yeniffer Jiménez Molina

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Catherine Alayon Torres, Trabajadora Social de la Universidad Nacional de Colombia ha realizado estudios de especialización en educación para jóvenes y adultos y actualmente  se encuentra cursando una maestría en educación inclusiva e intercultural en la Universidad Internacional de la Rioja.

Ha trabajado en el ámbito social comunitario y educativo, desde el acompañamiento a procesos de cualificación docente en dos áreas principalmente: en la educación en el riesgo de minas Antipersonal y educación intercultural en distintos territorios del país. Actualmente se encuentra trabajando con la Secretaría Distrital en la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, acompañando a instituciones educativas, docentes, directivos, orientadores y estudiantes en el desarrollo de procesos de sensibilización en los que se pueda mitigar el racismo estructural que se encuentra en la escuela. 

 

 

Catherine considera que los pilares fundamentales para la implementación de la Cátedra en el gobierno distrital se presentan en distintos escenarios; primero por el Ministerio de Educación quien debe revisar la implementación de la cátedra de manera transversal en los distintos contenidos curriculares de los estudiantes que busquen transformaciones reales de poder, para evitar el racismo y la discriminación étnico racial estructural que se da en los distintos ámbitos de la vida. “En los currículos debe reconocerse el aporte del pueblo afrocolombiano a la construcción de nación que va más allá de lo que nos han enseñado sobre el capítulo de la esclavización, se deben tener en cuenta las luchas de los pueblos cimarrones trascendiendo la mirada esclavista y colonial” nos dice Catherine.

El segundo pilar es la cualificación a docentes, “la escuela se debe repensar y decolonizar, igual que las prácticas del maestro” porque los procesos de sensibilización permiten ver la importancia de la implementación como aporte a una visión intercultural que establece criterios de diferencias y de instituciones educativas diversas. 

Por ello un esfuerzo más que se debe sumar son las universidades, en la medida que los estudiantes que se forman en los pregrados de las licenciaturas llegan sin conocimientos de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos a la escuela y “sería mucho más sencillo si se vinculan elementos sobre la cátedra y su obligatoriedad para su cumplimiento en los colegios, permitiría que el docente ingrese con otras miradas a la escuela y existiría un camino y un terreno abonado previamente que daría un gran aporte al proceso que se está desarrollando”.

 

 

 

El tercer pilar para la implementación, está en realizar procesos de caracterización sanos que lleven al autorreconocimiento de los estudiantes a partir de su historia de vida, de apellidos, de procedencias, de distintas variables étnicas y culturales, así es posible ”continuar con procesos de incidencia y de reivindicación para seguir posicionando el tema y exigiendo las políticas públicas pertinentes de acciones afirmativas para las comunidades étnicas” indica Catherine.

Uno de los materiales construidos para la implementación de la cátedra es la caja de herramientas, un material construido por docentes que vienen implementando la cátedra desde hace años y que hacen parte de la Red Eleggua, aunque es de libre acceso en las instituciones educativas no se conoce, “dentro del acompañamiento que se realiza en la Secretaría de Educación, consiste en socializar a todos los docentes la caja y acompañarle a implementarla y a que vean la riqueza que tiene el material que tienen en la escuela” dice Catherine. 

 

 

Para el próximo año desde la Secretaría de Educación y la Dirección de Inclusión e Integración de Poblaciones se continuará con el acompañamiento a las instituciones educativas, en el proceso de implementación a la cátedra y en la ruta de prevención atención y seguimiento a casos étnico raciales. 

Para fortalecer los procesos, se realizan más articulaciones con otras entidades para llevar un poco más el impacto y la transformación que genera la implementación del a cátedra desde los distintos escenarios escolares. 

Para Catherine, este trabajo le ha permitido realizar procesos de autorreconocimiento, de búsqueda de las raíces, de auto identificarse como una mujer que ha caminado con los pueblos étnicos en la defensa de sus derechos y aprendiendo de todos sus saberes y sus transformaciones.  Aunque la burocracia está en el sistema, hay un gran escenario para aportar “se puede hacer mucho desde el aula, las instituciones educativas en Bogotá están y deberían garantizar ambientes educativos protectores, respetuosos, que vean la diferencia como un aporte de construcción conjunta y colectiva”.

 

 

 *Fotografías: cortesía.

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