Martes, 20 Noviembre 2018

El Pacífico se lleva a todas partes

Al lado derecho hay un bar sonando a todo volumen vallenato, salsa y reggaeton… Al lado izquierdo hay una tienda con maquinitas. En la mitad está Picachito Artes, una biblioteca comunitaria que compite con libros, tableros, pinturas, poemas y con la cara sonriente de Raúl Mosquera o de “Raulito Ley” como se le conoce. 

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Por: Katerin Panesso

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Me imagino que lo de “Ley” se debe a que en su propia ley formó una fundación que apoya y acompaña a niños y niñas en territorios marginados por la violencia y los invita para que a través del deporte, el arte, la educación y la cultura mejoren su entorno y desarrollo. 

 

 

Raulito es el gestor de un proyecto que lleva caminando 5 años y del que se benefician más de 30 niños y jóvenes que ven en él una figura de aprendizaje, apoyo y confianza. 

 

 

Picachito Artes queda allá arriba en el Picacho – comuna 6 – sector El Everest. Ya se imaginarán el frío que hará. Dice Raulito que las dinámicas sociales de ese sector en vez de asustarlo, lo animaron, con ese espacio y con el apoyo de amigos logró conseguir cada ladrillo de la biblioteca al igual que la donación de libros. 

 

 

En Picachito Artes dan asesorías, prestan libros a la comunidad, trabajan temas culturales, capacitaciones, lecturas y tardes de cine. Todo se hace desde el cariño, el desinterés y la motivación de Raulito por cambiar realidades y sí que las está cambiando, por eso cuando alguno de los niños le manifiesta que quiere ser profesional, que quiere estudiar o que aprendió a leer, a Raulito le sale una gran sonrisa que le confirma que eligió un buen camino. “Yo siento que nunca termino, porque siempre tengo pendientes por aprender y caminos por conquistar”. 

 

 

Pero como el oficio para el cual se formó Raulilo fue la música, a través de la Fundación Raulito Ley desarrolló su proyecto más destacado: ‘No disparen Sinfónico’, con el que ha trabajado en la rehabilitación de habitantes de calle y en 2015 con el apoyo del sello discográfico Codiscos y la Universidad de San Buenaventura, lanzó la canción “NO DISPAREN SINFÓNICO”, con la que se presentó en importantes escenarios de Medellín, llevando un mensaje de paz y reconciliación.

 

 

Qué bueno que a veces los líderes no son profetas en su tierra. Porque aunque Raulito nació en el alto  Baudó – Chocó, tierra de grandes músicos y compositores, su trabajo desinteresado y altruista suena hace más de 20 años en Medellín. 

Allá en Picachito donde hay tantos niños que lo necesitan, allá donde tantos padres le agradecen, allí donde los periodistas a veces nos acordamos de subir para encontrar historias que nos devuelvan la fe en la humanidad, tal cual como lo dice en una de sus canciones “Yo sueño verlos diferente porque yo sé que nada es igual, que nos podemos recuperar si estamos vivos”…

 

  

 

*Este contenido se realiza gracias al apoyo de la Alcaldía de Medellín, en el marco de la campaña Medellín Siente sus Raíces.

 

 *Fotografías: Alexandra López Asprilla.

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