Martes, 29 Octubre 2019

Colombia, el país de las mil y una realidades

Emitir conceptos sin ningún filtro es algo realmente fácil, pero solo quien vive de realidad puede proponer soluciones efectivas que generen cambios conscientes en la sociedad.

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Por: Margareth Paz Valencia*

 

Siempre he creído que los conceptos y movimientos sociales en nuestro país cambian o varían dependiendo la realidad de quienes predican. Sin importar nuestra cultura, etnia o ideología, todas las entidades territoriales (Municipios, Departamentos, Corregimientos, Veredas, Provincias, Distritos etc.) están marcadas por más de mil y una realidades que hacen que cualquier concepto emitido por personas que no viven una realidad común, se convierta en un concepto inadecuado o erróneo.

 

 

¿Pero qué se entiende o qué entendemos por realidad? La realidad es una abstracción por medio de la cual se designa la existencia real y efectiva de los seres y las cosas. La palabra, como tal, proviene del latín realitas, que a su vez deriva de res, que significa ‘cosa’. En este sentido, también se utiliza la palabra realidad como sinónimo de verdad, para designar aquello que ocurre o acontece verdaderamente. 

 

Basta con ir de norte a sur o de oriente a occidente para evidenciar en nuestro país las marcadas diferencias en lo cultural, social, económico e ideológico. ¡Todos tenemos una historia por contar escúchala!

 

Muchos empezamos a sufrir de realidad cuando entendemos que el problema en nuestro país no solo es cultural, étnico e ideológico, sino que el principal problema de nuestro país radica en que ninguna de las soluciones planteadas por el sistema se adecuan a la realidad de los colombianos.

 

En mi corto recorrido por la vida he podido evidenciar alguna de estas realidades (inequidad, falta de oportunidades etc.) lo que hizo o ha hecho que mis cuestionamientos frente a determinados temas sensibles para la sociedad no tuvieran fuerza o como digo yo, “no estoy habilitada para pronunciarme” no porque no me generen interés sino porque considero que debemos ser prudentes y consecuentes con lo que pensamos y decimos.

 

La era de las redes sociales ha sido fantástica por cuanto nos permite interactuar con personas alrededor del mundo, pero muchas de las personas que las frecuentan se sienten con la autoridad de pronunciarse sobre cualquier tema desconociendo lo fundamental, “la realidad”. Yo te puedo hablar de la violencia que históricamente ha afrontado el país porque lo he vivido, también te puedo hablar de la odisea que con el tiempo resulta ser la vida, te puedo hablar de resiliencia pero no te puedo hablar de violencia intrafamiliar en cualquiera de sus presentaciones porque mi apreciación frente a este tema carece de realidad, pero si te puedo hablar de la lucha diaria que enfrentamos muchos colombianos por mostrar lo mejor de nuestros territorios.

 

Emitir conceptos sin ningún filtro es algo realmente fácil, pero solo quien vive de realidad puede proponer soluciones efectivas que generen cambios conscientes en la sociedad.

 

*Abogada.

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

 

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Fotografía: Cortesía

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