Martes, 03 Septiembre 2019

La alfabetización emocional para un nuevo aprendizaje de la masculinidad y la feminidad

El diccionario define “sexo” como la conformación particular que distingue el macho de la hembra, en los animales y en los vegetales, atribuyéndoles un papel determinado en la procreación y otorgándoles ciertas características distintivas.

Por: Saslyn Mena*

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El sexo es definido por las características biológicas de hombres y mujeres, tanto aquellas específicas de la anatomía y funcionamiento del aparato reproductivo femenino y masculino, como los caracteres sexuales secundarios determinados por la acción hormonal específica de cada sexo.

 

La palabra masculinidad parece tener una serie de ventajas, por las cuales los hombres aceptarían de buen grado cumplir los roles masculinos y las mujeres desearían adoptar por lo menos algunas de las características atribuidas a ellos. Sin duda alguna la aceptación o rechazo de la masculinidad, como norma que prevalece en una sociedad, tiene un impacto importante en la calidad de vida de los hombres y de las mujeres.

 

 

 

Surgen muchos interrogantes en donde me he preguntado hasta donde la llamada masculinidad nos afecta como seres humanos que vivimos en una sociedad en donde se ha naturalizado una diversidad de violencias que se generan basadas en el machismo ya que por ser hombres se tienen unas grandes ventajas en los diferentes escenarios en donde transcurre la cotidianidad de la vida. 

 

Qué bueno sería que las nuevas masculinidades se transformaran en una alfabetización emocional en donde cada hombre se permitiera aportar desde sus posibilidades, oportunidades que les permita ver a las mujeres como seres capaces de lograr lo que necesitan para ser felices, porque la feminidad debe dejar de ser vista desde la victimización, desde la inferioridad, desde los diferentes ángulos que nos hacen ser ‘débiles’ y ‘sin capacidades’ de lograr lo que se persigue.

 

No está bien vivir desde una masculinidad y feminidad ambigua, en donde tantos hombres y mujeres se fortalecen para cada vez ser mejores en los diferentes ámbitos en los que se recrea la cotidianidad de la vida y para dar ejemplos a las próximas generaciones. Ya basta de masculinidades basadas en abuso de poder cosificando el accionar de la feminidad en los diferentes constructos en los que cada ser humano sin importar la decisión que tome sigue siendo una energía que emana al universo, cada uno elige cómo siente, piensa y explora su feminidad y su masculinidad ya que no solo va ligado a la sexualidad, sino a lo que cada uno elige ser y sentir.

 

Es hora de usar nuestra alfabetización emocional basada en el respeto de la masculinidad y feminidad libres de abusos y llenos de libertades en donde lo único que importa es ser feliz. Y si tienes que romper reglas que no te permitan cuidar de esa feminidad o esa masculinidad rómpelas, porque es preferible recordar que sigues vivo y que eres capaz de dar lo que te mereces y se merecen los demás, o te sometes a vivir una vida de cadáver porque fuimos incapaces de aprender y desaprender conductas que se interponían en el pleno desarrollo de tu feminidad o masculinidad.

 

La alfabetización emocional es importante y urgente ya que las próximas generaciones merecen hombres y mujeres que amen más, que se respeten basándose en el conocimiento de sí mismo que les permita gestionar sus emociones y sentimientos basados en la confianza, autoestima, autovaloración, pensamientos positivos, comunicación asertiva, manejar de manera adecuada la resolución de conflictos, fortalecer sus relaciones interpersonales e implementar hábitos saludables con la capacidad de encontrar lo que se requiere para valorar a los demás desde su feminidad y masculinidad. 

 

 

Tomado de:

Tomado de Masculinidad y Género (http://scielo.sld.cu/pdf/rcsp/v27n2/spu01201.pdf)

 

*Psicóloga

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

 

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 *Fotografía: cortesía.

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