Jueves, 27 Septiembre 2018

El mestizaje, una forma de liberación

En épocas de esclavitud, ante la ausencia de algo que pudiera rescatarlos del maltrato y el abuso que traía tener un color de piel diferente; algunos de los esclavizados optaron por buscar estrategias que permitieran a sus familias, o a ellos mismos, librarse de aquellos vejámenes a los que estaban destinados justo antes de nacer.

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Por: Kelly Gutierrez Cobos

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Los palenques fueron una de estas grandes estrategias. Lugares cercados con palos y en donde se encontraba una comunidad negra escondida, que escapaba no solo del trabajo duro y el maltrato, sino también de tener un amo y de no poder vivir de acuerdo a sus costumbres. 

Entre cantos y bailes, aquel lugar escondido, era un respiro de libertad en el cual podían gozar unos pocos, los que se embarcaban en la gran hazaña de huir de donde no pertenecían y vivir tranquilos. Pero en ese entonces, no todo era tan fácil, los esclavizados prófugos eran perseguidos de manera incesante por los blancos que servían para el amo, quienes veían y trataban a estas personas como objetos de su propiedad. Quienes fueron hallados sufrieron castigos severos que se daban como amenaza a los demás, para que la idea de escaparse no se pasara por sus mentes.

 

 

Los que no querían escaparse, sabiendo los castigos que obtendrían al ser encontrados, pensaban en acciones que pudieran limpiar su sangre y asegurar así una generación no esclavizada. Por ejemplo, casarse con un hombre o mujer blanca mestiza, como es el caso de Teresa Martínez de Varela, una mujer negra que para salvar a sus hijos se casó con un hombre blanco, aunque amaba a un hombre negro, y se negó la oportunidad de un amor genuino por evitar que sus hijos vivieran la discriminación y tuvieran una vida difícil a causa de su color de piel.

En otras circunstancias, el esclavizado trabajaba tan duro como pudiera para pagar su libertad, sin embargo, para los blancos esto no era viable y aparte de poner precios muy altos, aquellos que pretendían pagar para ser libres eran amenazados con sus familias. 

 

 

Los esclavizados eran vistos como un instrumento impulsador de economía, tener muchos esclavos significaba mano de obra barata y un pago muy bajo, labores pesadas, horas de trabajo muy largas y condiciones de vida pésimas, por eso cuando alguno pagaba su libertad era algo costoso para el blanco, pues mantener a un esclavo era rentable con tan malas condiciones, pero la compra de uno de ellos era costosa. Con el fin de no perder esclavos, aquel que fuera a negociar su libertad era advertido, que de hacerlo su familia sería obligada a trabajar más duro que los otros, o que se les castigaría por su culpa, esto hacia que quien quería la libertad se quedara, lo que era bastante conveniente para el amo. 

Años después, las leyes ocuparon un papel importante en la búsqueda de esta “limpieza de sangre”. Luis López de Mesa impulsó la inmigración de europeos a las zonas donde había más población negra, pues estaba convencido que la mezcla racial traería excelentes resultados para la mejorar de la raza, convirtiéndose este mestizaje en una forma de exterminio o minimización de la población negra en el país.

 

 *Fotograía: tomada de Internet.

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