Miércoles, 15 Abril 2020

La Costa Pacífica en tiempos de Coronavirus

El mundo entero se ha detenido por el COVID-19, un virus que no conoce fronteras esparciéndose por más de 180 países incluido Colombia. Ha dejado miles de muertos e infectados alrededor del mundo y también ha permitido ver la miseria del ser humano, las desigualdades que vivimos a diario y que el Estado se niega a resolver.

Por: Ginna Litceth Ramos Castillo 

Tumaqueña y Abogada Orgullosamente Afrodescendiente

 

Para nadie es un secreto que los territorios afro de nuestro país son los más empobrecidos y olvidados, con este virus se demuestra una vez más la ausencia del gobierno en la Costa Pacífica; Tumaco, Barbacoas, Guapi, Timbiquí, López de Micay, Chocó, entre otros más viven lo que Italia, España y China han vivido con este virus: las muertes, la desesperanza, la angustia de no tener donde albergar a sus enfermos porque no hay hospitales, ni centros de salud adecuados, porque no hay camillas suficientes y peor aún, no hay médicos suficientes que estén dispuestos a viajar horas en botes, o carros hasta esos territorios olvidados; tal vez por miedo porque también se viven violencias, esas que son la verdadera epidemia y el verdadero virus que no hemos podido controlar. Este trance debe inducir al Gobierno Nacional a efectuar políticas públicas que mejoren el sistema de salud, sobre todo, en las zonas que históricamente han sido abandonadas y olvidadas, como el Pacífica.

 

En Tumaco, Costa Pacífica al sur del departamento de Nariño, un municipio del Litoral, sus centros de salud tienen alrededor de 40 camas, ¡sí, leyó bien! 40 camas para una población de 187.084 habitantes, 102.495 en el área urbana y 84.589 en el área rural, Tumaco tiene uno de los niveles de fecundidad más altos del país según el DANE.

 

Tumaco, como los otros territorios de la Costa Pacífica no dispone de los insumos, equipos, infraestructura, personal y servicios necesaarios para asistir a su población, me pregunto, ¿Qué hará el Estado ante esta situación? ¿Qué harán nuestros gobernantes para mitigar el virus del olvido, la pobreza y la desigualdad de nuestros territorios afro? ¿Se van a mover las grandes industrias? ¿Los grandes empresarios donarán para la creación de hospitales y centros de salud adecuados? ¿Se unirá el país por el bienestar de los niños, niñas, adolescentes, hombres y mujeres del Pacífico?

 

¿Dónde van a atender a los 187.084 habitantes de Tumaco si llegasen a infectarse del COVID-19? O ¿Cómo harán para trasladar a los 25 mil habitantes de López de Micay a Buenaventura o Popayán para ser atendidos, teniendo en cuenta que su centro de salud cuenta con apenas 6 camas para hospitalización, de las cuales solo dos son para pediatría y están en un estado lamentable. ¿Qué pasará con nuestros abuelos y abuelas, con nuestros padres quiénes son los más afectados por este virus?

 

¿Tendrán prioridades nuestras gentes, nuestros niños, y niñas, nuestros ancianos o solamente serán una cifra más de muertos o contagiados?

 

La Costa Pacífica no cuenta con infraestructura hospitalaria que garantice la calidad, eficiencia, confiabilidad y bajos costos en la prestación de los servicios de salud, no cuenta con las necesidades básicas, tampoco acueducto y alcantarillado. ¿Cómo se lavarán las manos estas personas si no tienen agua potable?, de esta crisis sanitaria se deriva un mensaje imperativo al Gobierno Nacional, para que actúe con prontitud en esta zona del país y mejore las condiciones de vida de estos territorios.

 

El gobierno debe propiciar medidas que mejoren el sistema de salud, donde no se convierta en un mercado que favorece a unos y desfavorece a otros, sino en un derecho que beneficie y vele por los más pobres. Se necesita un sistema equitativo que opere en los lugares más alejados de la geografía nacional con eficiencia y calidad.

 

El sistema de salud en el Pacífico siempre ha sido precario y cada vez es peor, no tiene cómo enfrentar las enfermedades comunes y corrientes, ¿Entonces cómo será con el COVID-19? Hoy más que nunca se exige que este derecho sea una prioridad en las políticas públicas, sobre todo para estas comunidades periféricas que sufren más el peso de las deficiencias en el sistema de salud nacional.

 

Espero que el Gobierno Nacional aprenda de esta crisis sanitaria y destine recursos para que en el Pacífico se construyan hospitales de segundo y tercer nivel que trasciendan en mejor atención a nuestra población.

 

  

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*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación. 

 

 

 *Fotografías: Cortesía

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