Jueves, 26 Marzo 2020

Feminismo negro, pensamiento global, sentir colectivo

“Las mujeres hacemos parte de las fuerzas vivas de la sociedad y para transformarlas a nuestro favor, tenemos que apoyarnos entre nosotras, continuar creciendo, invitar a los hombres consecuentes que deseen participar de una sociedad más justa”. Red de mujeres afrocolombianas.

 

Por: Luis Alben Vélez Gómez.
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El mundo entero conmemora durante el mes de marzo, la lucha de las mujeres por la reivindicación de sus derechos, en un recorrido por los aportes del feminismo en la historia. Encontramos desde el feminismo negro, un aporte trascendental para todo tipo de lucha social y popular, que a su vez nos encamina a la práctica de un diálogo intercultural partiendo por el reconocimiento del otro desde sus diferencias, este aporte es: la Interseccionalidad.


En Colombia históricamente las mujeres han sido gestoras de grandes luchas en pro de sus derechos, pero a su vez, la lucha de muchas de ellas ha sido por los derechos de toda la sociedad o comunidad, recordamos por ejemplo las luchas de Juana Julia Guzmán y las “Robatierras”, una mujer de fuerte convicción que siempre se acompañó de su lema “El cobarde no hace historia”, fue de las primeras liberadoras de la tierra en el país, desarrollando su accionar político en el departamento de Córdoba durante el siglo XIX, o en una mirada más actual podemos ver a Francia Márquez ganadora del Premio Nobel de Medio Ambiente, activista y defensora de los Derechos Humanos, una líder social incansable, negra, que día a día trabaja en pro de su comunidadFrancia

Francia Márquez, ganadora premio nobel de medio ambiente, imagen de @shadya_Illust


“El pensamiento feminista más generalizado se ha visto confrontado por los feminismos negros, indígenas y populares. La elaboración conceptual del patriarcado se ha hecho casi siempre desde el primer mundo, por lo cual a menudo es una concepción etnocéntrica con la que pretende medirse las relaciones de género en todas las culturas. Si no se elimina el etnocentrismo, género y patriarcado se convierten en formas de subsumir y subordinar al universo conocido (el occidental), las cosmogonías de los otros mundos (indígenas, negros, gitanos, etc.)” Betty Ruth Lozano Lerma. (Ver: ´Barreras y triunfos de las mujeres afrocolombianas´)

En contraposición a estas condiciones imperantes establecidas por el feminismo occidental, vemos la existencia de diversos procesos donde se busca la resignificación de las diversas categorías de análisis propuestas por el feminismo (como género y patriarcado), generando un accionar decolonial acompañado de una lectura contextual. Procesos mediante los cuales las mujeres negras se afirman a sí mismas como mujeres negras diversas, quienes elaboran propuestas subversoras del orden social que las oprime de diferentes maneras atendiendo a su condición racializada, de pobreza y de mujeres, esto sin necesidad de acudir a las categorías centrales del feminismo.


Las mujeres negras han elaborado un nuevo tipo de feminismo, el cual se construye relacionado con las acciones colectivas de las comunidades en la exigencia de sus derechos, a su vez, las mujeres negras colombianas, construyen desde la tradición, a partir del legado de sus ancestras, un feminismo otro. que cuestiona los planteamientos universales del feminismo, transformándolo y enriqueciéndolo. Gracias a la oportunidad de compartir con Francy Elena Lozano Franco, abogada especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, docente universitaria, negra y feminista; pude conocer un poco sobre la historia de la interseccionalidad, el feminismo negro y sus diferentes tipos de manifestaciones en Colombia, como también algunos retos que debe afrontar la práctica del feminismo negro en nuestro país.


Ella manifiesta que el feminismo negro inició siendo un pensamiento que se iba pasando de voz a voz en los clubes de mujeres negras, que posteriormente fue evolucionando, llegando en los años 70 y 80 a cumplir con la rigurosidad académica establecida por las tradiciones eurocéntricas, pero a su vez, manifiesta que existen miradas decoloniales para generar una resignifación de los saberes occidentales, enfocadas en el contexto propio de la mujer negra colombiana.


Nos cuenta a su vez que el término “interseccionalidad” viene del feminismo negro, durante los años 80 una teórica llamada Patricia Hill Collins, estableció un método de análisis para determinar las diversas opresiones que eran aplicadas sobre las mujeres negras en Estados Unidos durante esa época, a esto lo denominó matriz de dominación. Dentro de la matriz de dominación existen diversos sistemas de opresión, entre los cuales tenemos el sexo-género, el económico, el político, etc. Los cuales tienden a ser binarios, por ejemplo, en el sistema sexo-género se es hombre o mujer. 

 

Entre los diversos sistemas hay vectores de opresión y privilegios, existiendo unos privilegiados y otros oprimidos, los sistemas no se encuentran aislados, por el contrario, estos se entrelazan, a lo cual ella llamó “intersección”, pero debemos entender que no se le debe dar una lectura de acumulación de opresiones, ya que ninguna suma o resta, sino que son un conjunto. Frente a las mujeres negras las opresiones que tienen se trazan a partir del sistema de raza, de clase y el sexo-género. (Ver: ´Ocho canciones del folclor afrocolombiano que hablan de la mujer´)

 
Posteriormente Kimberlé Crenshaw, abogada estadounidense, basándose en las teorías de Patricia Hill Collins crea el término “Interseccionalidad”, a raíz de un caso en el cuál representaba a una mujer negra que demandaba a General Motors por no haber sido contratada debido a tener las condiciones de ser mujer y ser negra, durante el desarrollo del proceso entraron en el conflicto de saber si era un caso de discriminación racial o un caso de discriminación de género. En el transcurso del caso, General Motors presenta pruebas mostrando que efectivamente realizaban contratos de mujeres y de personas negras, no obstante, durante el estudio realizado por la abogada, pudo comprobar que las personas negras que contrataban todas eran hombres y de las mujeres que contrataban ninguna era negra.


Fue así como Kimberlé manifestaba que se estaba ante un caso de interseccionalidad, donde la mujer que demandaba interseccionaba entre la discriminación racial y la discriminación de género, logrando posicionar el argumento, el discurso y abriendo paso a una nueva categoría de enfoque y estudio dentro del feminismo, particularmente, dentro del feminismo negro. 

 

A partir de la evolución teórica surgen interpretaciones sobre la interseccionalidad, llegando al punto donde de una interpretación surge la interseccionalidad como enfoque, el cual permite la construcción de un sujeto político y social diferente, permitiendo analizar el contexto logrando la identificación de cuáles son estos sistemas de opresión en cada sujeto, esto acompañado por un diálogo intercultural. En nuestro país actualmente podemos encontrar grandes mujeres y procesos donde vemos presente una práctica del feminismo negro a pesar de que no en todos los casos se nombren como tal. Vemos, por ejemplo, a Betty Ruth Lozano, quien ha sido una reconocida exponente del feminismo negro y quién a su vez tiene una apuesta decolonial, que le apunta a destruir todos los rituales de la producción de conocimiento occidentales y toma a partir de la práctica del feminismo negro colombiano otro tipo de saberes, generando ese impulso del feminismo otro, acompañándose de las enseñanzas de las ancestras. (Ver: ´Conoce a Betty, la Voz del Pacífico´)

En el departamento de Risaralda también se ha venido gestando el “Encuentro de mujeres de Risaralda”, un proceso de cuatro años, que ha planteado distintos enfoques y mesas de temáticas a través del trabajo constante en el tiempo, destacamos el espacio realizado el 8 de marzo del presente año, en la ciudad de Pereira, donde se contó con la participación de un gran sector negro y con Lucelly Maturana, activista por los derechos de la población afro en el país e integrante de la Asociación de mujeres Afrodescendientes “Guadalupe Zapata”, allí se unieron armónicamente en esta gran lucha por abolir el silencio y acompañar a todas las mujeres, gritando que el feminismo será anti-racista o no será.

 

Risaralda

Encuentro de mujeres de Risaralda, fotografía Laura Victoria Carmona.

 

En el Valle de Aburrá, grupos, organizaciones o mujeres que se nombren feministas negras se ven muy poco, no obstante, existen diversos grupos que hablan desde la voz de la mujer negra, la discriminación racial, la interseccionalidad; temas que toca el feminismo negro, como por ejemplo "La Casa de Integración Afrocolombiana de Medellín" o "La casa multiactiva Afro Bellanita", esta última durante mucho tiempo ha tenido una dirección y liderazgo esencialmente desde las mujeres, lastimosamente existen factores que han imposibilitado el reconocimiento como feministas negras, entre ellos tenemos un prejuicio existente con el feminismo, sumado a esto vemos cierto desconocimiento del feminismo negro, más allá de la academia. A su vez, todos los actos, movimientos o pensamientos, que las mujeres negras en el Valle de Aburrá realicen en pro de las mujeres negras, puede considerarse feminismo negro a pesar de no estar acompañados por dicho rótulo.


En palabras de Francy “siempre que mujeres negras estén pensando los temas de género y de opresión que se ciernen sobre ellas, y que además estén apostando por resistencias o por la creación a través del enfoque interseccional en la búsqueda de consecución de políticas públicas para la eliminación del racismo, los estereotipos y las opresiones estructurales; eso es feminismo negro”. En el Pacífico Colombiano se han dado grandes experiencias de lucha y resignificación a partir del feminismo negro en una relación de lucha que busca efectivizar la interculturalidad en el territorio y en general en todo el país. (Ver: ´Lanzamiento de la Política Pública de Equidad de Género en el Chocó´)

Vemos pues con estos ejemplos de lucha feminista negra, la presencia de grandes retos a futuro dentro de la misma, en especial uno que cada vez toma mayor fuerza y es la búsqueda de la inclusión del enfoque interseccional en las políticas públicas nacionales, departamentales y municipales. Dado que una de las mayores críticas a las políticas públicas del país es la carencia de enfoque interseccional, si bien existen enfoques diferenciales estos requieren un diálogo interseccional e intercultural, en pro de garantizar los derechos y atender las necesidad de ese sujeto político y social diferente que surge a partir de este enfoque, por ejemplo, en las políticas públicas actuales vemos la inclusión de las mujeres, no obstante no existe diferencia entre estas, es decir, para nuestro actual sistema político todas las mujeres son iguales y tienen las mismas necesidades, cuando en el ámbito real, no es así pues existe un factor diferenciador e interseccional en la mujer negra o parte de una minoría étnica.


Es así como desde nuestro sur global, el feminismo negro ha generado aportes a la academia, al pensamiento y también a las luchas, celebramos la fuerza, valentía y amor de las mujeres negras que día a día practican el feminismo negro (Aunque no lo conozcan) y se percibe desde la lucha interseccional un aporte para todo ámbito en búsqueda de reconocimiento y atención acorde a su contexto.

 

El feminismo negro florece en nuestro país, reverdeciendo el pensamiento y reivindicando la memoria ancestral de la identidad negra.

 

Fotografías: Cortesía

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