Viernes, 05 Junio 2020

¿Es el backfire el causante de la polarización?

En un mundo hiperconectado e informado, todos tienen acceso a fuentes que validan las opiniones propias, así estas estén basadas en mitos o leyendas.

Por: Maily Yiseth González*

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.  

 

La polarización, la desinformación, la propagación de prejuicios y creencias dañinas para la sociedad y por supuesto, la constante lucha por la “verdad” que se vive y se siente a diario en las redes sociales, son generadores de odio, rabia, discriminación e indignación diaria; un círculo vicioso que se hace aún más complejo por el efecto backfire, lo que en español es conocido como efecto de reforzamiento psicológico o sesgo cognitivo.

 

El Internet y los servicios de redes sociales (SRS) son una plataforma de comunicación e interacción fascinante, porque permitió democratizar la información, el conocimiento y el acceso al mismo. Además, transformó la hegemonía de los medios de comunicación tradicional, permitiendo que cualquier persona pueda ser generador de información y replicador de la misma, por tanto tiene la capacidad de incidir en la opinión pública.


También como persona que disfruto de los múltiples uso de las redes sociales (entretenimiento, networking, contacto con amigos, etc.), defiendo su existencia.

 

Desafortunamente, todas estas ventajas que brinda la web y las redes sociales, también son utilizadas para crear fenómenos peligrosos, como lo son las fake new (noticias falsas), el data science (tendencia a argumentar situaciones porque hay datos que lo respaldan, sin importar la credibilidad de la fuente) y la exacerbación de la rabia y el odio. (Ver: 'Lo obsoleto del siglo XXI')

 

Las redes sociales y lo blogs son un gran megáfono al que todos tenemos derecho de acceder y son un espacio importante para ejercer la libre expresión, el sano debate y la argumentación. Por eso, es necesario que se reflexione en torno a cuando ese ejercicio de compartir y generar información se convierte en fuente generadora de bullying y ataques que atentan contra la dignidad de las personas, pasando por las agresiones verbales y hasta físicas.

 

De otro lado, el ser humano está sujeto a un sistema de creencias, pensamientos, emociones, prejuicios, lo que es inalienable y hace aún más complejo este panorama. Todo esto, es alimentado por el sesgo de confirmación y el efecto de reforzamiento psicológico (backfire): el primero es la tendencia a buscar, interpretar, y recordar información que confirme las creencias preexistentes, y el segundo se manifiesta cuando ante las evidencias que contradicen las creencias y convicciones, se opta por fortalecerlas en vez de cambiarlas.

 

Por ejemplo, se escucha que el calentamiento global es un invento, que los inmigrantes son violadores y los homosexuales enfermos mentales, que todos los musulmanes son terroristas, que los afrodescendientes son unos acomplejados y resentidos sociales o que existe un movimiento antivacunas. Para muchos esto es refutable, sin embargo, los seres humanos una vez adquieren una creencia, la protegen sobre todas las cosas. Todo esto es causado por el efecto backfire.

 

El efecto backfire ha sido trabajado por Brendan Nyhan y Jason Reifler de la Universidad de Michigan y la Universidad Estatal de Georgia, quienes en 2006 realizaron un experimento con estudiantes de estas universidades con distintas tendencias ideológicas; para esto crearon artículos de prensa falsos sobre situaciones políticas que suelen polarizar.


Por ejemplo, un artículo informaba que Estados Unidos encontró armas de destrucción masiva en Irak. El otro comunicaba que Estados Unidos nunca las encontró, esto era la verdad. Los que se oponen a la guerra y con fuertes inclinaciones liberales tienden a estar en desacuerdo con el artículo original y aceptan el segundo. Los que apoyaron la guerra y tienen inclinaciones conservadoras son más propensos a estar de acuerdo con el primer artículo y refutan el segundo.

 

Por último, es evidente lo dañino que son los fenómenos anteriormente expuestos y que las redes sociales son un caldo de cultivo para su propagación; sin embargo, la responsabilidad no recae sobre los medios, sino en la ciudadanía. Está en sus manos repensar la forma de participación en las redes sociales, para evitar reproducir odio, intimidaciones y agresiones de todo tipo.

 

Bienvenido el debate sano e ideas con argumentos de fuentes confiables, teniendo claro que una opinión probablemente no tiene la capacidad de cambiar el sistema de creencia de otros. Adicionalmente, en un mundo hiperconectado e informado todos tienen acceso a fuentes que validan las opiniones propias, así estas estén basadas en mitos o leyendas.

 

Fuente: http://www.dartmouth.edu/~nyhan/nyhan-reifler.pdf

 

 

*Maily Yiseth González: comunicadora de la Universidad de Antioquia, emprendedora y estudiante de la maestría en Gerencia de Mercadeo de la Universidad EAFIT. Es apasionada por el mercadeo de la moda, el marketing de contenidos y la organización de eventos. Actualmente, trabaja como consultora en investigación de mercados en Inmark. 

  

Ver otras columnas de Maily

 

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

 

 

 *Fotografía: Cortesía

Lea También

  • Construcción de ciudadanía III, Lo público y lo privado

    Libertad y responsabilidad, por tanto, no pueden escindirse si queremos forjar una ciudadanía empoderada que sea capaz de lograr su propia cultura de vida en sociedad, es necesario que lo público y lo privado lleguen a un consenso que permita tanto el respeto por los derechos individuales como por la responsabilidad social. Así se logrará forjar una cultura ciudadana que sea coherente con las particularidades que nos definen.

  • Racismo ≠ Discriminación: una breve guía para poder entender el contexto

    Hace unos días, y en el marco de la convocatoria para Miss Universo Colombia, me llegó una campaña de apoyo hacia una famosa modelo que ha recibido rechazo por parte de algunas personas de San Andrés, lugar al que pretende representar en el certamen. El hashtag #NoAlRacismo en el marco de la campaña me dejó cierta preocupación y ya les explico el porqué.

  • ¿Cuáles son las vidas que importan?

    ¿Por qué continúa siendo tema de discusión qué vida es más importante que otra? Nadie tiene el derecho de determinar esto. La lucha y lo que sí debería generar discusión es por qué hay personas o comunidades que no gozan u obtienen los mismos beneficios que otras.

  • ¿Quién los mató?

    Un país que normaliza la muerte y la crueldad con la que se asesina su activo más valioso, los jóvenes, está condenado a mantenerse en su podredumbre.

Suscríbete a nuestro boletín