Jueves, 17 Septiembre 2020

El discurso del desarrollo llega a Tribugá

La Revista Vive Afro habló con Harry Samir Mosquera sobre la megaobra que se planea construir en un pueblo de 500 personas.

 Por: Redacción Vive Afro
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Nuquí es un municipio de Chocó en el Pacíficó Norte, tiene 942 kilómetros de superficie y es corredor biológico de ballenas, zona de alimentación de aves migratorias, reserva de manglares,tiene playas de anidación de tortugas y aves marinas, y su población vive mayormente de la pesca artesanal, la agricultura y el turismo, pero el llamado desarrollo ya está alistando los bulldozer para llegar hasta aquí.

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En el corregimiento de Tribugá, a 30 minutos de la cabecera municipal, un pueblo de 488 habitantes y 91 casas se ha planeado desarrollar un puerto de aguas profundas para 50 mil personas; personas que llegarán de otros lugares pues la población de este municipio es menos de la mitad que esto. Y es claro que esto está planteado desde la centralidad, ya que si se le pregunta a los nuquiseños, a las organizaciones sociales de base y a los ambientalistas, este proyecto es un despropósito de unos 3 billones de pesos.

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Sin preguntar a los ciudadanos que viven allí y a las comunidades que han habitado este lugar desde hace siglos, se ha planeado este proyecto, afirma Harry Samir Mosquera, quien es el Presidente y Representante Legal del Consejo Comunitario Mayor del Municipio de Nuquí – Los Riscales.

 

 

 

Harry Mosquera ha informado que este puerto se construirá sobre territorios de las comunidades negras, terrenos que fueron otorgados gracias a la Ley 70, pero la acción del Gobernador del Chocó de declarar este proyecto como obra de interés público, es una forma de saltarse la consulta previa.

 

 

 

Hacer un segundo puerto en el Pacífico (tercero si se cuenta el de Tumaco) ha sido una idea que se ha planteado desde hace varias décadas, pero desde esa época se han visto los intereses de los empresarios del interior del país, “ en 1989 fueron invitados a Bahía Solano, Gustavo Robledo Isaza en representación de la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas y Jorge Eduardo Mejía en representación del Comité de Cafeteros de Caldas. En dicha reunión se planteó la intención de construir un nuevo puerto en la Costa Pacífica Colombiana, alterno al de Buenaventura”, se afirma en un documento del Centro de Observación Para la Infraestructura de Caldas (COIC).

 

Hoy también sale a relucir esta pregunta “¿para quién es este puerto?”. Teniendo en cuenta los antecedentes de puertos como el de Buenaventura no parece que este puerto beneficie a las comunidades de Nuquí.

 

La sociedad Portuaria Regional de Buenaventura se constituyó en 1993 (aunque si nos ponemos estrictos, Buenaventura es un puerto hace 3 siglos), pero en estos años este puerto se ha convertido en una paradoja; pues se ha consolidado como uno de los diez puertos más importantes de Latinoamérica, pero el 80 % de su población, según datos del DANE, no tienen satisfechas sus necesidades básicas. En Buenaventura la tasa de desempleo es del 62% y el empleo informal llega al 90,3%, según cifras del DNP en 2017. Esas son las cifras de la comunidad que vive en las cercanías del puerto que mueve el 42% del comercio exterior de Colombia.

 

En el tema ambiental es igual de preocupante, ya que estas comunidades viven mayormente de lo que el mar y la tierra les dan, pero vertimientos de combustibles o la navegabilidad de los cargueros pueden afectar la actividad pesquera y turística:

-El impacto del dragado y de los vertimientos sobre las playas donde anidan las tortugas
-El daño a la ruta migratoria de las ballenas jorobadas, que todos los años llegan a esta región.
-La pérdida de biodiversidad que implicaría construir carreteras y trenes en medio de la selva.
-La amenaza para los cientos de hectáreas de manglares que hay en el golfo

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Zona de mangle Nuquí

 

Nuquí está rodeado por zonas de reserva como las Unidades Ambientales Costeras (UAC) del Pacífico Norte y Baudó-San Juan, la Zona Exclusiva de Pesca Artesanal (Zepa), el Parque Nacional Natural Utría y el Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Tribugá-Cabo Corrientes.

 

 

 

El llamado desarrollo ha entrado a la fuerza muchas veces a las comunidades negras, con el discurso de “este proyecto beneficiará a todo Colombia” se han promovido megaproyectos y los más perjudicados fueron las mismas comunidades; a las que pocas veces se les ha preguntado ¿qué quieren? y como dice Harry Samir, “queremos desarrollo sí, pero no así”.

 

 

 

 *Fotografías: Consejo Comunitario Mayor del Municipio de Nuquí  y Freepik

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