Lunes, 29 Junio 2020

“De todo un poco”

El desconocimiento de la realidad de nuestros territorios impide de forma directa que tengamos un acercamiento con el entorno de los mismos, lo que a mi modo de ver dificulta que se marque una nueva etapa o se trace una nueva ruta.

 

Por: Margareth Paz Valencia*

 

Mientras muchos se distraen en su diario vivir o escapan de la realidad en las redes sociales, “cosa que no está mal”, el mundo no se detiene de tal manera que hay cientos de personas dando la cara y apostándole a la construcción de un mejor país y sin lugar a duda, esto me invita a plantear y a plantearme los siguientes interrogantes: ¿Qué hubiese ocurrido con nuestras vidas si pudiéramos retroceder el tiempo teniendo conocimiento de lo que hoy ocurre? ¿Será que replantearíamos nuestro papel o postura frente a la sociedad y al mundo que nos rodea?

 

La historia de nuestro país Colombia, ha estado marcada por escenas de desgobiernos, inequidades, sectorizaciones, discriminaciones, racismo, violencias, vulneraciones de derechos, omisiones e invisibilidad ante las cuales nuestros padres, abuelos, bisabuelos, etc., decidieron omitir y de cierta manera aceptarlas como normal por obvias razones “solo así podían garantizar que no se les arrebatara la vida.

 

Cuando escribí el país que soñamos incluí en ese anhelo a todos los sectores de la sociedad que, sin lugar a dudas, tienen un papel fundamental en el despertar y en la construcción del país. (Ver: 'El país que soñamos')

 

Algunas personas consideran que la situación que estamos enfrentando ha abierto nuestros ojos y que el cambio es innegable, en lo personal he encontrado varios aspectos que dan respuesta a nuestra realidad y que nos alejan cada día más del anhelado despertar;

 

Soluciones mediáticas a problemáticas estructurales: Estás han surgido en vista de que muchas de nuestras entidades u organismos encargados de garantizar y velar por nuestros derechos son ineficaces, nos hemos visto en la tarea de exponer y exponernos nuestra vida y problemas en las redes sociales, con la esperanza de que alguien al vernos acudan a nuestra ayuda.

 

Existe una gran debilidad de lo que coloquialmente conocemos como institucionalidad y nos lleva a repensar el papel de las políticas públicas y su implementación; cuando hablamos de institucionalidad me refiero al conjunto de creencias, ideas, valores, principios, representaciones colectivas, estructuras y relaciones que condicionan las conductas de los integrantes de una sociedad, caracterizándola y estructurándola.

 

Educación sin garantías: Para nadie es un secreto que acceder a la educación en el país en cualquier nivel es cosa de pocos, ya sea por la presencia de grupos al margen de la ley, por la falta de infraestructura o porque simplemente no hay quien la suministre.

 

Hablando con varios compañeros docentes, me manifestaban la imposibilidad de muchos padres de familia, niños y docentes para llegar sus lugares de estudio, esto sin contar el sin número de amenazas que sufren la mayoría de los docentes en sus lugares de trabajo o comunidades.

 

El desconocimiento de la realidad de nuestros territorios impide de forma directa que tengamos un acercamiento con el entorno de los mismos, lo que a mi modo de ver dificulta que se marque una nueva etapa o se trace una nueva ruta. Siempre y cuando contemos con información sesgada, los cambios en nuestro entorno tendrán efectos mediáticos.


Diariamente nos tornamos selectivos en cuanto a las problemáticas sociales se refiere, hay situaciones que nos deberían importar, que nos deberían mover como sociedad. Por ejemplo: Las muertes de los líderes sociales, que cada día aumenta sin dolientes, la vulneración continua y permanente de derechos humanos, la inseguridad que cada día toma más fuerza entre otros etc. Pero elegimos sucumbir sin ningún reparo ante el cambio de zapatos de algún artista.

 

“Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos”. Martin Luther King

 

*Abogada.

 

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*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

 

 

 

 

 *Fotografías: Cortesía

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