Jueves, 30 Enero 2020

Carta para una mujer negra

Las mujeres tenemos un potencial incalculable, que muchas veces por el miedo y causas externas no explotamos, pero no debemos dudar de nuestro valor ni de la validez de nuestros sueños, ¡somos poderosas!

 

Por: Luisa Carabalí Mosquera

Estudiante de Comunicación Social y periodismo

Fundación Universitaria de Popayán

 

Según estadísticas del DANE del 2005 las mujeres afrodescendientes han avanzado en niveles de alfabetización de un 53% a un 97% lo cual demuestra que las mujeres ahora están más vinculadas con la educación, esto es un logro y es fascinante que las mujeres sigan día a día preparándose, aunque no se puede negar que aún hay mucho por abordar y espacios en los cuales trascender, somos más las mujeres que tomamos la batutas de nuestra vida y somos las que elegimos cómo queremos vivirla. 

 

Ser mujer negra en un país como Colombia no es fácil, tenemos que enfrentarnos a fenómenos como el machismo, pues a veces dentro de las mismas casas se nos subestima y a veces apoyan a que desistamos de nuestros sueños por el hecho de que algunas ya son madres y en mi caso, por el hecho de no querer tener hijos nos acusan de egoístas y machorras. 

 

Quiero decirte que, aunque la vida sea injusta contigo, debes continuar, aunque te discriminen por tu color de piel, tu tono de voz golpeado y por tus rasgos característicos, debes seguir, aunque te digan que tu cabello no es lo suficientemente elegante para llevarlo suelto a tu trabajo, debes continuar, aunque los cánones de belleza aseguren que no eres atractiva para la aprobación social, debes seguir, aunque a veces pienses que vas caminando en línea contraria de lo que el mundo exige, es cuando más debes seguir; pues será la muestra de que vas por el camino correcto, el camino que toda mujer negra debe seguir, aquel camino que la conduzca al cumplimiento de sus sueños, sus metas, propósitos personales y colectivos. 

 

Porque siempre he sabido que las mujeres negras tienen el carácter y esa magia que hace que toda carga sea llevadera y es algo que hemos heredado de nuestros ancestros, así que cuando sientas que no puedes más con el racismo, con los estereotipos, con la pobreza y con la carga de tener que lidiar con gente que no entiende nuestra lucha, es cuando más debes seguir; pues no sabes a cuantas mujeres más estés alentando a seguir con sus sueños o a empezar a luchar por ellos. No te rindas, sé lo cruel que puede llegar a ser este mundo contigo, pero también sé del potencial que tienes para salir adelante y proyectarte como la mejor en lo que sea que quieras ser

 

Vive, baila, goza, enamórate de la vida y vívela con tu pelo afro, con tus raíces y con el agradecimiento de saber que haces parte de una etnia maravillosa, que nada te haga dudar de tus raíces, del fuego que llevas dentro y sobre todo de lo que eres capaz. 

 

Nunca permitas que te subestimen, que te humillen o golpeen ¡vales mucho mujer!, aprende a renunciar a los lugares a los que evidentemente no haces parte, eres luz, eres amor, eres lucha, eres negra y ese es tu poder. Aprende a conocerte, a reconocerte como una mujer imperfectamente perfecta

 

Quiero ver más mujeres por las calles seguras de sí mismas, que se amen tanto que no necesiten la aprobación de nadie más, que no tengan que alaciar su cabello para obtener la aprobación de sus compañeros, que no tengan que cambiar su acento y negar sus raíces para que los demás se sientan cómodos con ellas. 

 

El racismo no nos puede quitar más vidas ni sueños, por el contrario, debemos lograr resiliencia, sabiduría y el amor propio, para poder disfrutar de su nuestra estadía en la tierra que, aunque es dura, nos otorga cosechas a quienes día a día intentamos desde nuestros espacios hacer un mejor vividero para las generaciones venideras.  

 

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*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

  

 

Fotografía: Cortesía

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